Ingenieros tucumanos lanzan las primeras gomitas de creatina de Argentina
CREATUC, las primeras gomitas de creatina de Argentina, fueron creadas por ingenieros de la UNT en Tucumán. Con 1 gramo por unidad y producción local, buscan revolucionar la suplementación deportiva.
Dos ingenieros químicos de la UNT y el Conicet transformaron una anécdota en un emprendimiento nacional: CREATUC, las primeras gomitas de suplementación deportiva hechas en el país, con cuatro veces más dosis que las importadas. Lucas Machín Ferrer (32) y Agustín Almaraz (25) desarrollaron este producto desde Tucumán, combinando su formación académica con una visión de mercado para ofrecer una alternativa local, controlada y de alta concentración.
El proyecto nació tras un viaje de Machín Ferrer, quien probó gomitas funcionales en el exterior y notó su potencial, pero también sus limitaciones. Al compartir la experiencia con Almaraz, ambos identificaron una oportunidad en el nicho de la suplementación deportiva, donde las opciones disponibles no cumplían con los requerimientos técnicos necesarios.
Como docentes de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Tucumán e investigadores, su enfoque fue rigurosamente científico. “Eran interesantes como formato, pero no cumplían con lo que buscábamos desde el punto de vista funcional”, explicó Agustín Almaraz sobre los productos que inspiraron la idea.
Una fórmula con sello tucumano y respaldo académico
El lanzamiento oficial de CREATUC se concretó el 10 de diciembre de 2025. El producto se distingue por su alta concentración: cada gomita aporta un gramo de creatina monohidrato, una cantidad que cuadruplica la ofrecida por productos similares del exterior, que suelen contener apenas 0.25 gramos por unidad.
La fórmula fue un desafío de ingeniería. La creatina no se disuelve fácilmente en líquidos, por lo que lograr una textura firme y una matriz estable requirió meses de ensayos en el laboratorio. Los ingredientes finales incluyen gelificantes, azúcar, polisacáridos y reguladores de pH, priorizando la funcionalidad y la conservación del suplemento.
Lucas Machín Ferrer, quien además es investigador del Conicet, destacó que eligieron la creatina por ser uno de los suplementos más estudiados a nivel global, con beneficios comprobados que van más allá del rendimiento deportivo.
Derribando mitos sobre la suplementación
Durante el desarrollo y la difusión, los creadores se encontraron con varios mitos persistentes en torno al consumo de creatina. Se dedicaron a aclarar conceptos erróneos muy extendidos entre los potenciales usuarios.
Explicaron que, si bien la creatina hidrata el músculo, no provoca una retención generalizada de líquidos. También aclararon que el aumento temporal de los niveles de creatinina en sangre no implica daño renal en personas sanas, y que la supuesta relación con la caída del cabello carece de evidencia científica sólida.
Además, desaconsejaron las “cargas” intensivas iniciales. Según su recomendación, con el consumo de cinco gomitas diarias se alcanzan los beneficios esperados sin necesidad de fases de ingesta masiva que pueden generar efectos adversos.
El objetivo: hacer la suplementación más accesible y constante
Uno de los pilares del emprendimiento es mejorar la adherencia al consumo. Muchas personas abandonan la creatina en polvo por la incomodidad de prepararla, su sabor o la simple falta de constancia. El formato de gomita busca resolver estos problemas.
“La clave es que la gente pueda sostener el consumo sin que se vuelva una molestia”, resumió Agustín Almaraz. La presentación es práctica, agradable al paladar y fácil de transportar, factores clave para mantener la rutina de suplementación.
La respuesta del público tucumano superó las expectativas iniciales. Sin una gran campaña de marketing, el producto comenzó a circular rápidamente entre deportistas y consumidores locales, validando la propuesta en el mercado.
Proyección y futuro del emprendimiento local
El éxito inicial los impulsa a planificar una expansión. Los objetivos a corto plazo incluyen ampliar la capacidad de producción, establecer puntos de venta físicos en la provincia y desarrollar nuevas líneas de productos.
La visión es ampliar el portafolio hacia suplementos orientados tanto al alto rendimiento como al bienestar general, siempre manteniendo el control de calidad y el rigor científico que definieron el origen del proyecto.
Así, desde una conversación informal hasta un producto concreto, Machín Ferrer y Almaraz consolidan un caso de emprendedurismo innovador con base en la universidad pública tucumana, demostrando que el conocimiento local puede generar desarrollos competitivos para el mercado nacional.