Insectos del CONICET: la nueva arma secreta de San Juan para resolver crímenes
¿Sabías que los insectos pueden delatar a un asesino? San Juan suma una herramienta científica de vanguardia para resolver crímenes. El CONICET y la justicia provincial firmaron un acuerdo que promete revolucionar las pericias forenses. ¿Cómo funcionará?
La ciencia pondrá su lupa sobre los casos más complejos de San Juan. Un acuerdo sin precedentes entre la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) y la Corte de Justicia provincial permitirá que un equipo de científicos del CONICET intervenga en escenas del crimen para analizar los insectos presentes en los cuerpos y aportar datos clave sobre el momento del deceso.
El laboratorio del CONICET, ubicado en el Instituto y Museo de Ciencias Naturales dependiente de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, se pondrá a disposición de la justicia de manera inmediata. Así, ante casos policiales que lo requieran, los especialistas en entomología forense saldrán al terreno para recolectar muestras de la fauna cadavérica y determinar, con precisión científica, el intervalo posmortem.
¿Qué aportan los insectos a la investigación?
El investigador del CONICET Fernando Aballay explicó en diálogo con Canal 13 el valor de esta iniciativa: “Estudiamos los insectos y podemos aportar datos precisos del tiempo de muerte, el intervalo posmortem”. No es magia: es el resultado de años de rigurosa investigación y experimentos locales basados en el seguimiento de la descomposición de cadáveres de cerdos.
Gracias a ese conocimiento del proceso natural, los especialistas no solo pueden establecer cuánto tiempo pasó desde el fallecimiento, sino también detectar si el cuerpo sufrió alteraciones o fue movido del lugar original del hecho. Un dato que puede ser decisivo en una causa judicial.
¿Cómo será el protocolo de actuación?
Según detalló Aballay, el protocolo se activará de forma instantánea ante el requerimiento de jueces o fiscales. El equipo científico se trasladará hasta la escena del hecho para recolectar las muestras de insectos y larvas presentes, y montará un sistema de trampas en los alrededores. Luego, toda esa fauna será cultivada y analizada bajo microscopio en el laboratorio, hasta elaborar el informe pericial definitivo.
De esta manera, San Juan se posiciona a la vanguardia en la región al sumar una herramienta tecnológica y humana que promete fortalecer el estado de derecho con datos irrefutables. La entomología forense, esa disciplina que estudia la actividad de los insectos sobre y dentro de los cadáveres, se convierte así en un aliado silencioso pero implacable de la justicia.
La técnica permite establecer la data y el lugar de la muerte a través del estudio de los insectos, y los peritos saben qué esperar al observar restos humanos en determinadas condiciones. Analizan la fauna presente en la escena del crimen, el estado de desarrollo de los insectos y cómo los afectan los factores ambientales, para determinar el intervalo post mortem con una precisión que el ojo humano no puede igualar.