Instaló una cámara en el baño de un gimnasio: 90 años de prisión por lo que grabó

Una cámara oculta, 50 videos y 400 fotos: lo que el FBI encontró en el gimnasio donde trabajaba el entrenador terminó de hundirlo. La pena que le dieron, en la nota.

· 3 min de lectura
Instaló una cámara en el baño de un gimnasio: 90 años de prisión por lo que grabó
Instaló una cámara en el baño de un gimnasio: 90 años de prisión por lo que grabó

Un entrenador de gimnasia de Estados Unidos fue condenado a 90 años de prisión por esconder una cámara en un centro deportivo y filmar a al menos diez nenas mientras se cambiaban de ropa. El caso expuso además cómo las instituciones del deporte supieron de su conducta durante años y no lo denunciaron.

El condenado es Sean Gardner, de 39 años, quien recibió la pena máxima prevista para los tres cargos de producción de material de abuso sexual infantil que le imputaba la Justicia federal.

La jueza Kristi Johnson le aplicó 30 años de prisión por cada uno de esos cargos. Gardner había sido detenido en 2025 y cumplía funciones como director de torneos y entrenador de atletas de alto rendimiento, un puesto que le daba acceso directo a niñas y adolescentes.

El método que usó para filmar a las menores

Según admitió el propio acusado, colocó el dispositivo en el estudio de gimnasia Purvis, en el sur de Misisipi, y lo mantuvo activo entre diciembre de 2017 y abril de 2018.

La investigación del FBI permitió secuestrar al menos 50 videos y 400 fotografías. En uno de esos registros aparece el mismo entrenador apagando la cámara que había instalado para grabar a las menores.

Las señales que se ignoraron

La detención de Gardner no fue el primer alerta sobre su conducta. Desde que empezó a trabajar como entrenador en 2017, varias organizaciones de gimnasia habían recibido comunicaciones que expresaban preocupación por su comportamiento.

Con el correr de la investigación también salieron a la luz denuncias de exalumnas del Chow’s Gymnastics and Dance Institute, en Iowa, donde había trabajado antes. Las mujeres lo acusaron de haberse valido de su posición como docente para abusar de ellas. Hasta el momento, esos testimonios no se tradujeron en nuevos cargos penales.

Finley Weldon, una gimnasta que comenzó a entrenar con Gardner en Iowa en 2018, contó a CBS News que su actitud le resultó extraña desde el primer día. Mencionó chistes inapropiados, preguntas sobre su vida sexual y acercamientos físicos indebidos durante las prácticas.

Otras madres también habían manifestado sus inquietudes por correo electrónico. Liberty Raines, que tenía 11 años cuando entró al gimnasio Jump’In Gymnastics de Purvis, describió cómo las rutinas de entrenamiento contribuían a naturalizar el contacto físico entre el entrenador y las alumnas.

La responsabilidad de las instituciones deportivas

La pesquisa también apuntó a las entidades que debían proteger a las menores. La organización deportiva SafeSport determinó que Chow y otros entrenadores conocían las acusaciones de conducta sexual indebida contra Gardner, pero no las habían comunicado al organismo, pese a que sus políticas internas los obligaban a hacerlo.

El caso volvió a poner bajo la lupa los mecanismos de denuncia y protección de menores dentro de la gimnasia estadounidense.

Más para leer

Dos con cascos entraron a la tómbola, apuntaron a la empleada y huyeron con la recaudación
Policiales
El carpintero chileno que cruzó a pie a Santa Cruz lleva 12 días perdido: su hermano rompió el silencio
Policiales
Desalojaron a su familia en Jáchal y el hombre terminó esposado: lo que nadie esperaba
Policiales
Falsos médicos, ambulancias sin oxígeno y escuchas que estremecen: nueve detenidos
Policiales
Le contó a su expareja que había matado a un amigo: lo que encontró la Policía en Río Gallegos
Policiales
La sanjuanina imputada por chantaje rompió el silencio y apuntó contra el denunciante
Policiales