Intendente de Misiones acusado de violar a una empleada: el crudo relato que conmociona y la orden del Gobernador

Una empleada del Concejo Deliberante de Caraguatay relató ante un juez cómo el intendente Mario Peyer la violó en su despacho y luego la amenazó. El gobernador Passalacqua le exige que deje el cargo, pero la inmunidad lo protege de la detención. ¿Qué pasará con el desafuero?

· 4 min de lectura
Intendente de Misiones acusado de violar a una empleada: el crudo relato que conmociona y la orden del Gobernador

Una grave denuncia por abuso sexual sacude la política de Misiones. El intendente de Caraguatay, Mario Darío Peyer, fue acusado por una empleada del Concejo Deliberante de haberla violado en su despacho, lo que motivó una rápida intervención judicial y un contundente pedido público del gobernador Hugo Passalacqua para que se aparte del cargo.

La víctima, una mujer de 30 años y madre, ratificó su testimonio ante el juez de Instrucción de Puerto Rico, Manuel Balanda Gómez. Tras escuchar el relato, el magistrado dictó de inmediato una orden de restricción perimetral contra el funcionario y dispuso allanamientos en la sede comunal, el Concejo Deliberante y una requisa de la camioneta oficial.

¿Qué reveló la víctima ante la Justicia?

En su declaración, la empleada describió una escalada de acoso que comenzó en julio del año pasado, cuando se reintegró a su trabajo tras una licencia por maternidad. El primer hecho lo situó el 8 de julio, cuando Peyer la llamó a su despacho y, al escuchar un problema laboral, la tomó de las manos diciéndole “quedate tranquila, no te preocupes”, un gesto que la incomodó profundamente.

El episodio más grave ocurrió el 6 de septiembre. Según el testimonio, el intendente llegó temprano al Concejo con obsequios por el día de la secretaria. Al acercarse a entregarle una caja de bombones, la aprisionó contra su cuerpo. Cuando ella intentó alejarse, el hombre la arrinconó, le dio una cachetada y cerró con llave la puerta de la oficina.

“Yo lo empujo y le digo que está por venir mi marido, pero él me dice que eso es lo que a él le gusta”, relató la mujer ante el juez. La víctima afirmó que Peyer la empujó sobre un escritorio, golpeándole la cabeza contra el mueble, y que, tras taparle la boca, la violó. “No pude hacer nada”, declaró, visiblemente angustiada.

Las amenazas y la reacción del poder político

La empleada señaló que, tras la agresión, el intendente la amenazó con dejarla sin trabajo y gestionar el traslado de su pareja si hablaba. A pesar del miedo, la situación continuó: tres semanas después, durante una sesión del Concejo, Peyer se sentó a su lado y comenzó a tocarla por debajo de la mesa, un acto que incluso llamó la atención de la presidenta del cuerpo sin que esta conociera el antecedente.

La denuncia formal se realizó a fines de febrero. Una vez que la mujer la ratificó en sede judicial, la reacción desde el Gobierno provincial fue inmediata. El gobernador Hugo Passalacqua, quien hace casi tres semanas había publicado fotos recibiendo a Peyer en su despacho, hizo un giro total y le exigió públicamente que se aparte.

“Ante la grave denuncia… solicito al intendente de Caraguatay, Mario Peyer, que pida licencia en el cargo y se ponga a disposición de la Justicia”, expresó Passalacqua en un contundente posteo, marcando una clara distancia política.

¿Por qué el intendente no fue detenido?

El juez Balanda Gómez notificó al alcalde del inicio de la causa y la prohibición de contacto, pero no pudo ordenar su detención. Esto se debe a que Peyer goza de inmunidad por su cargo de intendente. Sin embargo, el magistrado sí puede citarlo a indagatoria. La defensa del funcionario deberá designar abogado esta semana para enfrentar los cargos por “abuso sexual con acceso carnal y amenazas”.

La causa podría tomar un giro decisivo si el Concejo Deliberante local avanza con un pedido de desafuero. De prosperar, la Justicia quedaría habilitada para decretar su prisión preventiva. Mientras tanto, la víctima también reportó un hecho intimidatorio: el último fin de semana, ya iniciada la causa, Peyer habría realizado gestos amenazantes desde la camioneta oficial hacia su hija de 11 años, que jugaba en una plaza.

Caraguatay, el municipio que Peyer conduce, está ubicado en el departamento Montecarlo, a 178 kilómetros de Posadas. Su economía se basa principalmente en la actividad agroforestal y el cultivo de yerba mate. La comunidad ahora espera el desarrollo de una investigación que ha conmocionado a toda la provincia.

Más para leer

Fiesta del Poncho: el paso a paso para validar el CUD y asegurar tu lugar
Sociedad
Semifinales Mundial 2026: 500 policías, requisas y operativo histórico en el Centro mendocino
Sociedad
Más de 200 emprendedores y un globo aerostático: así será el festival de invierno que promete sorprender a toda la familia
Sociedad
¿Quemar caña en Tucumán? Ahora solo cinco horas al día y con duras restricciones
Sociedad
Lo que nadie contó del operativo sanitario en Fiambalá: ¿qué pasó con la telemedicina?
Sociedad
Atención solo por la mañana: el cambio que aplica el Colegio de Abogados hasta el 24 de julio
Sociedad
Publicidad