Intendentes en alerta: la caída del consumo golpea las arcas municipales y revela un problema mayor

Los intendentes bonaerenses pintan un panorama desolador: tasas que no se pagan, obras paralizadas y deudas millonarias que se acumulan. ¿De quién es la responsabilidad y cómo planean salir del pozo financiero? Los detalles que alarman a la provincia.

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Intendentes en alerta: la caída del consumo golpea las arcas municipales y revela un problema mayor

La desaceleración económica está generando un efecto dominó que los municipios de la provincia de Buenos Aires ya están sintiendo en carne propia. Una merma significativa en el pago de tasas municipales está poniendo en jaque las finanzas locales, según admitieron varios intendentes durante las aperturas de sesiones de sus Concejos Deliberantes. La situación, descrita como “compleja”, no se limita solo a la recaudación propia.

Detrás de la baja en los ingresos por tasas, se esconde otro frente problemático: deudas pendientes del gobierno bonaerense que conduce Axel Kicillof. Incluso, desde algunos municipios también se apunta contra la administración nacional de Javier Milei, configurando un escenario financiero de múltiples frentes.

La radiografía de un municipio opositor: el caso de Tandil

Miguel Lunghi, el intendente radical de Tandil, fue uno de los más explícitos al detallar la crisis. En diálogo con TN, reveló que la recaudación de tasas en su ciudad cayó a un preocupante 56%, cuando históricamente se ubicaba por encima del 75%. “Parte es deuda y otro poco es disminución de la coparticipación”, explicó sobre la incidencia provincial.

Lunghi detalló las deudas que mantiene la gestión de Kicillof con el municipio, incluyendo compromisos con IOMA y el IPS, que calificó como “bastante” significativos. A esto se suma una caída en la coparticipación debido a la menor recaudación provincial. Los cálculos en Tandil son elocuentes: recibieron 3 mil millones de pesos menos de lo esperado.

El panorama se completa con una deuda del gobierno nacional de Milei, por 500 millones de pesos, correspondiente a una obra paralizada de consultorios externos que fue financiada con fondos municipales. En total, el municipio dejó de percibir más de 6 mil millones de pesos, una cifra que limita severamente la inversión en infraestructura crítica.

“Tandil está al límite con las cloacas, al borde del colapso y no podemos ampliar la planta depuradora porque la obra está por encima de los 9 mil millones de pesos”, alertó Lunghi, atribuyendo parte del problema a “la decisión de Milei de cerrar todas las obras nacionales”. A pesar del escenario, el jefe comunal aseguró tener los sueldos y aguinaldos al día.

La crítica a la gestión provincial

Otro intendente opositor, que prefirió mantener el anonimato, coincidió en el diagnóstico: “Es complejo. Las tasas propias vienen en baja y la coparticipación también”. Advirtió que si la tendencia continúa, se verán obligados a “reveer algunas obras” proyectadas en el presupuesto.

Sus críticas se dirigieron con dureza hacia la administración de Kicillof: “La Provincia es cada vez más deficiente en los servicios que presta”. Y fue más allá: “Si ellos se ordenaran un poco en Seguridad y Salud, serían de gran impacto en nuestra economía. Son un desastre administrando esos temas”.

¿Cómo lo ven los municipios peronistas?

Desde el oficialismo provincial, la visión no es tan diferente en cuanto a los números, aunque el foco de la crítica a veces se desplaza. Javier Gastón, intendente de Chascomús del Frente Renovador, explicó a TN que la situación está “complicada”, con el consumo en caída y costos operativos más elevados.

Gastón aclaró un punto clave: los municipios cobran tasas por servicios, no impuestos, y hay muchos servicios que se brindan de forma gratuita. En Chascomús, la cobrabilidad de las tasas ronda solo el 60%. “Algunos no las pagan por inconvenientes económicos, otros por falta de responsabilidad social“, señaló.

Para el jefe comunal, el mayor problema en la coparticipación no es el flujo desde la provincia, sino desde la Nación. “Ha caído estrepitosamente la Coparticipación Federal, a PBA y a todas las provincias”, afirmó. Su conclusión fue contundente: “Si los impuestos nacionales no fluyen a las provincias… no hay municipio que resista, ni provincia que aguante“.

En un reciente Foro de Intendentes del Interior bonaerense, se puso en números esta dependencia: se estimó que los impuestos nacionales representan el 60% de la carga tributaria total, los provinciales un 35% y los municipales apenas rondan el 5%.

Otro intendente peronista consultado se mostró más escueto, asegurando que su municipio está “equilibrado”, sin deudas y sin necesidad de ayuda provincial, aunque reconoció la caída en la recaudación y la necesidad de analizar su evolución en los próximos meses.

El intendente de Tandil, Miguel Lunghi, apuntó que el gobierno provincial mantiene deudas con su municipio. (Fotos: Télam y Facebook Miguel Ángel Lunghi). Intendentes peronistas defendierpn la gestión de Kicillof y apuntaron con Nación. (Foto: Prensa Axel Kicillof)

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