Inventaron una nariz con IA que manda olores por internet: qué aromas puede reproducir
Tecnología

Inventaron una nariz con IA que manda olores por internet: qué aromas puede reproducir

La nariz electrónica ya distingue café, cerveza y vino tinto con más del 96% de precisión, pero cuando la probaron con personas el resultado no fue el mismo. Qué falló en el experimento y por qué todavía no puede reproducir cualquier aroma.

Un equipo de investigadores de China y Estados Unidos logró algo que hasta hace poco parecía ciencia ficción: detectar un olor, enviarlo por internet y reproducirlo a distancia en otro dispositivo. El sistema se llama Scentronic y combina sensores, inteligencia artificial y pequeños depósitos de líquidos aromáticos.

El desarrollo fue llevado adelante por científicos de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, y el Laboratorio Zhejiang, en China. Los detalles del prototipo se publicaron en la revista científica Science Advances.

La idea de fondo es sumar el olfato a las comunicaciones digitales, que hoy permiten compartir imágenes, audios y videos, pero siguen sin resolver el terreno de los aromas.

Cómo hace la nariz electrónica para captar un olor

El sistema arranca con una suerte de nariz artificial que analiza las sustancias que flotan en el aire. Para eso se apoya en seis sensores que reaccionan a los compuestos químicos que liberan alimentos y bebidas.

Todo lo que registran esos sensores pasa a un algoritmo de aprendizaje automático, entrenado para identificar los patrones que corresponden a cada aroma. En esta etapa, el prototipo aprendió a reconocer cinco olores de la vida cotidiana: café, cerveza, vino tinto, naranja y torta.

Cuando el olor ya está identificado, el sistema manda una señal digital por internet a un dispositivo receptor. Ese aparato guarda líquidos aromáticos en pequeños depósitos que se activan según la información que recibe. Si la nariz detectó café, por ejemplo, el receptor recibe la orden de liberar la fragancia de café.

El mecanismo final es un vibrador que, mediante impulsos eléctricos, convierte el líquido en gotas diminutas que se dispersan en el aire y llegan a la nariz de la persona.

Qué mostraron las pruebas

Los primeros ensayos dejaron buenas sensaciones. La nariz electrónica distinguió las cinco categorías de aromas con una precisión superior al 96%.

El resultado fue más modesto cuando se midió la capacidad humana de reconocer las fragancias reproducidas. En un experimento con 14 voluntarios, los participantes acertaron los olores individuales en alrededor del 73% de los casos. Con combinaciones de dos aromas, el porcentaje rondó el 71%.

Para qué podría servir y qué le falta

Los investigadores ven aplicaciones en varias actividades ligadas a las experiencias digitales. Una de las más prometedoras es la realidad virtual: una persona podría percibir determinados aromas mientras atraviesa una experiencia inmersiva.

También imaginan su uso en videollamadas, para compartir el olor de una comida a distancia, o en el comercio electrónico, para que un cliente conozca una fragancia antes de comprar el producto.

Hay además una posible aplicación médica: el sistema podría servir para hacer evaluaciones olfativas a distancia y estudiar alteraciones o pérdidas del sentido del olfato. Para eso, advierten sus desarrolladores, todavía hacen falta más pruebas.

Por ahora, Scentronic sigue siendo un prototipo de laboratorio. Su primera limitación es que solo se probó con cinco categorías de olores y necesita tener cargadas de antemano las fragancias que pretende reproducir. La segunda es que identifica aromas generales, pero aún no logra replicar con exactitud la composición química compleja de cualquier olor.

Siguiente nota Sociedad · Jujuy

El agua de Perico pasó por más de 30 controles: qué encontraron los técnicos

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local