Invertirán US$8,4 millones en el Valle Medio: la obra que puede cambiar el mapa productivo de Río Negro
El campo ya demostró que puede rendir como los mejores del país, pero había un obstáculo que frenaba todo. La inversión de US$8,4 millones que anunció Weretilneck apunta justo a eso: 32 kilómetros de tendido y siete subestaciones para destrabar 13.000 hectáreas en Negro Muerto.
El gobernador Alberto Weretilneck anunció esta semana una inversión de más de US$8,4 millones para llevar energía eléctrica a 13.000 hectáreas del paraje Negro Muerto, en la margen norte del río Negro, entre Choele Choel y General Conesa. La obra, bautizada El Solito–Negro Muerto, incluye 32 kilómetros de tendido eléctrico, un cruce del río y siete subestaciones transformadoras.
El objetivo es ampliar la frontera agrícola de la provincia en una de las zonas que el propio gobierno rionegrino considera de mayor potencial productivo del Valle Medio. Sin tendido ni subestaciones, las tierras disponibles no pueden pasar de monte y pastizal a cultivo extensivo.
Weretilneck enmarcó el anuncio en términos de competitividad y empleo. "Es infraestructura para incorporar tecnología, mejorar la competitividad y generar nuevas oportunidades para el trabajo y la producción", planteó en un posteo oficial. Y agregó: "Río Negro tiene recursos, tierras y capacidad para crecer. Nuestra tarea es generar las condiciones para que ese potencial se transforme en producción y empleo".
El gobernador también reconoció que resta camino por recorrer: "Sabemos que falta, y por eso planificamos e invertimos con un rumbo claro".
Rendimientos que ya marcan el camino
Negro Muerto funciona como caso testigo del modelo que se busca replicar. El secretario de Agricultura, Lucio Reinoso, afirmó que "Negro Muerto tiene una de las mejores combinaciones productivas del país: suelo, agua, clima y productores que saben trabajar la tierra". Y remarcó: "Lo que está pasando acá no es una promesa, es una realidad que se mide en rindes y en futuro para los rionegrinos".
Los números respaldan esa lectura. En la zona ya se registran rendimientos de soja por encima de los 45 quintales por hectárea, trigo de hasta 84 qq/ha y maíz en torno a los 140 qq/ha, muy por encima de los promedios habituales de la región.
Productores pioneros como los del campo Kaita-Co sostienen esos rindes con prácticas como la rotación de cultivos y la siembra directa. El propio gobierno lo describe como una demostración de que suelos históricamente marginales pueden volverse productivos con planificación e inversión sostenida.
La pieza que faltaba
La doble línea de media tensión que cruza el río Negro desde El Solito es la obra clave para destrabar la superficie bajo riego que todavía no cuenta con energía eficiente. Con siete subestaciones transformadoras y 32 kilómetros de tendido, el proyecto busca resolver el cuello de botella energético que, según el esquema oficial, es la condición previa para que el resto de la zona regable se sume al ritmo productivo de los primeros campos electrificados.
El anuncio pone fecha y monto concretos a una etapa de electrificación que hasta ahora era un proyecto en desarrollo.