Investigan a tres psicólogas de Rosario por informes de abuso infantil: la Justicia tomó una decisión
Una denuncia sacudió a Rosario: tres psicólogas acusadas de armar informes falsos de abuso infantil para separar a los chicos de sus padres. La causa parecía avanzar, pero las fiscales encontraron algo que lo cambió todo.
Las fiscales Guillermina Aiello y Bárbara Glikman archivaron la causa que apuntaba contra tres psicólogas de Rosario, acusadas por un grupo de abogados de elaborar informes falsos de abuso infantil para apartar a los chicos de sus padres.
La resolución desestimó el planteo por “insuficiencia de elementos serios, precisos y verosímiles” para avanzar con una investigación penal, según informó Rosario 3.
Qué decía la denuncia
La presentación había ingresado en septiembre del año pasado, aunque tomó estado público recién a comienzos de este año. Las profesionales identificadas con las iniciales P.B.A., G.R.S. y N.V.A. fueron señaladas como supuestas integrantes de una asociación ilícita dedicada a emitir “falsos informes de menores cuyos progenitores hayan realizado denuncias por abuso, a fin de poder sostener falsas acusaciones y evitar de esta manera que el otro progenitor pueda tener contacto con sus hijos”.
El argumento de las fiscales
Aiello y Glikman sostuvieron que una discrepancia con el contenido de los informes no los convierte automáticamente en falsos. “El tipo subjetivo es doloso y no se ha podido acreditar con evidencia objetiva la existencia del mismo”, escribieron.
Y agregaron: “Equiparar el disenso profesional o el diagnóstico erróneo al dolo penal vulnera el principio de legalidad, y en el supuesto caso de posible existencia de «mala praxis», ello debe sustanciarse ante el Tribunal de Ética del Colegio de Psicólogos”.
Para las fiscales, la investigación no logró reunir pruebas de que las profesionales hayan distorsionado de manera deliberada lo que informaban. Destacaron que en cada informe cada profesional explicó cómo llegó a sus conclusiones y qué metodología usó.
También remarcaron que, en muchos casos, esos informes fueron refutados por otros profesionales que no hablaron de falsedad, sino que cuestionaron el método o la interpretación de las conductas o relatos.
Por qué no hubo asociación ilícita
Según las medidas reunidas, para que las tres psicólogas conformaran una asociación ilícita debía existir “una coincidencia intencional, cierta permanencia en el tiempo, y el pacto de voluntades en común en relación con la organización cuya actividad principal sea la de perpetrar hechos ilícitos en forma indeterminada”.
“No existe evidencia alguna que permita acreditar dicha afirmación. Compartir la visión profesional, la metodología de trabajo y el marco conceptual en una disciplina, no presupone un pacto criminal con la intencionalidad de perjudicar a terceros (progenitores de niños/as)”, concluyeron.
Las fiscales apuntaron que esto quedó demostrado en muchas de las causas penales donde presentaron informes las profesionales denunciadas y fueron refutadas por colegas de su misma disciplina.
Por último, consideraron “absolutamente infundado” que el cobro de honorarios por el tratamiento psicológico de un niño o niña implique que las psicólogas hayan introducido falsedades en los informes o hayan realizado falsas denuncias.