Investigan a un pediatra por la muerte de Alma: el informe que cambió todo
¿Qué encontró el informe forense que hizo tambalear la versión oficial sobre la muerte de Alma? La familia ya mostró un documento clave que desbarata una de las acusaciones más duras.
La Justicia de San Juan avanza en la investigación por la muerte de Alma Abigaíl Alfaro Uliarte, la nena de 11 años que falleció en el Hospital Rawson tras ocho horas de internación. El fiscal de la UFI de Delitos Especiales, Roberto Ginsberg, confirmó que hay un médico pediatra apuntado en la causa, aunque su identidad se mantiene en reserva por lo incipiente del expediente.
En diálogo con el móvil de Canal 13, el funcionario judicial explicó que la causa se encuentra en su etapa inicial, centrada en reunir las pruebas científicas definitivas. La denuncia presentada por la familia sostiene que no hubo una atención correcta por parte del personal de salud.
Ocho horas que terminaron en tragedia
Según reconstruyó el fiscal, la menor ingresó al hospital a media mañana y su fallecimiento se produjo en la tarde-noche de ese mismo día. En el medio, explicaciones médicas poco claras sobre las causas del deceso. Por eso, la pericia médica oficial se convirtió en la pieza clave para el futuro de la causa.
El pediatra señalado ya designó a su propio perito de parte. La Justicia busca determinar si existió negligencia criminal: los exámenes científicos confirmarán o no el diagnóstico inicial y marcarán el rumbo definitivo de la investigación.
El informe forense que dio vuelta la hipótesis
Mientras la fiscalía avanza, la querella que representa a la familia incorporó al expediente un estudio realizado por un médico forense particular. Ese análisis independiente cambió por completo el eje del caso: asegura que Alma no murió de meningitis, como sostenían las autoridades médicas, sino de una pericarditis infecciosa restrictiva.
De acuerdo con los abogados de la familia, el cuerpo de la nena presentaba una grave acumulación de líquido en el tórax y alrededor del corazón. Eso desencadenó una compresión cardíaca progresiva, una falta severa de oxígeno (hipoxia) y un colapso generalizado de sus funciones vitales.
Los especialistas que elaboraron el informe señalaron que ese cuadro requería una cirugía de urgencia para drenar el líquido. Ese procedimiento vital nunca se le practicó en el hospital.
El carnet que desmiente a los que culpaban a los padres
El informe independiente también detalla que la menor sufrió una dolorosa y persistente lucha por oxigenarse, sin recibir asistencia de ventilación mecánica durante horas. Y además desmintió las versiones que intentaban responsabilizar a los padres por el estado de vacunación de la nena.
La familia exhibió el carnet oficial: Alma tenía todas sus vacunas. Solo le faltaban las dosis de los 11 años, pero como cumplía los 12 recién en marzo de ese año, se encontraba dentro de los plazos legales correspondientes. El análisis post mortem aclaró que la vacuna pendiente no guardaba relación alguna con el trastorno cardíaco infeccioso que terminó con su vida.