Invierno implacable: Vialidad Nacional duplicó su alcance y ya cubre más de 500 kilómetros de rutas en Santa Cruz
¿Cómo logró Vialidad Nacional duplicar su cobertura en pleno invierno santacruceño? Los detalles del operativo que mantiene habilitadas casi todas las rutas.
Pese al frío extremo que azota la provincia, Vialidad Nacional logró habilitar casi todas las rutas y amplió su cobertura directa a más de 500 kilómetros. El titular del Distrito 23, Giovanni Alvea, reveló los detalles del operativo invernal en una entrevista exclusiva.
¿Qué pasó con las rutas tras las nevadas?
Las bajas temperaturas complicaron el tránsito, pero el organismo informó que solo un tramo permanece restringido: el que une Gobernador Gregores con Tres Lagos. “Generalmente ese tramo es bastante complicado por el material con el que está hecho. Se complica cuando hay mucha nieve y cuando llueve también es inconveniente”, explicó Alvea.
El desafío del frío extremo para el mantenimiento
En la zona cordillerana, las temperaturas bajo cero dificultan las tareas. “La efectividad del tratamiento que hagamos depende mucho de la temperatura ambiente”, señaló el funcionario. Y detalló: “Tiramos líquido antihielo y si tenemos una temperatura por debajo de 15 o 17 grados bajo cero, se genera un inconveniente por el congelamiento”. Sin embargo, el último fin de semana la situación mejoró respecto a los pronósticos iniciales.
Duplicaron la capacidad operativa
En un giro estratégico, Vialidad Nacional pasó de atender 220 kilómetros el año pasado a más de 500 kilómetros con recursos propios. “Decidimos avanzar más kilómetros porque creemos que las condiciones estaban dadas, tenemos la capacidad operativa y decidimos tomar el riesgo”, afirmó Alvea. Entre las zonas incorporadas está el tramo Güer Aike-Bella Vista, de unos 80 kilómetros recuperado el año pasado.
Logística para sostener el operativo
Para garantizar la respuesta, se reubicaron puestos operativos en sectores críticos como la subida de Cañadón de la Vaca. Actualmente, hay cuatro puestos en ruta con al menos tres personas cada uno y rotación cada seis días. A esto se suma la planta de tratamiento, la base central que opera las 24 horas y seis supervisores distribuidos en toda la provincia para coordinar las intervenciones según cada evento climático.