Invirtieron 15 millones para rescatar 150 pozos: la jugada que cambió el mapa petrolero rionegrino
TanGo Energy puso en marcha un plan para rescatar más de 300 pozos que estaban parados en Río Negro. Ocho meses después, ya lleva 105 intervenciones y 15 millones de dólares invertidos. Pero lo que encontraron en el camino explica por qué el proyecto recién empieza.
TanGo Energy ya reactivó 105 pozos en la Cuenca Neuquina y 92 de ellos están en Río Negro. La petrolera que conduce Pablo Iuliano completó el 53,9% de su meta anual de reactivación de pozos convencionales, con una efectividad técnica del 92% y más de 115 metros cúbicos diarios de producción adicional, según el reporte de la compañía.
El trabajo se concentró entre enero y agosto de 2026 y marca la continuidad de la estrategia que la firma puso en marcha al asumir el control de los activos de la ex Aconcagua Energía, en julio de 2025. En ese momento se detectaron más de 300 pozos fuera de servicio en sus áreas convencionales, muchos de ellos parados durante la gestión anterior por falta de capital o capacidad operativa.
La cartera de intervención definida a partir de ese diagnóstico ronda los 150 pozos. Con las tareas ya ejecutadas, quedarían unas 45 pendientes para cerrar el programa, que prevé una inversión total estimada en 15 millones de dólares.
El incentivo que destrabó la ecuación
El avance de estas tareas se atribuye en buena medida al Programa Provincial de Incentivos a la Producción Convencional, que el Gobierno de Río Negro creó por el Decreto 136/26 y reglamentó meses después mediante la Resolución 560/26 de la Secretaría de Estado de Energía y Ambiente.
El esquema reduce a la mitad la alícuota de regalías —del 12% habitual al 6%— pero exclusivamente sobre la producción incremental que una empresa logre por encima de la curva de declino base certificada de cada yacimiento. El beneficio no toca la producción existente y puede sostenerse hasta diez años o hasta el vencimiento de la concesión vigente, lo que ocurra primero. Además, contempla eximir del aporte complementario del 3% a esa misma producción adicional.
El contexto que motivó la medida es el mismo que atraviesa TanGo en sus campos: entre 2015 y 2025 la producción convencional cayó 43,5% en petróleo y 51,8% en gas a nivel nacional. En Río Negro —donde lo convencional todavía representa el 68% del petróleo y el 53% del gas provincial— la curva viene en retroceso desde 2013 a un ritmo cercano al 6% anual.
Río Negro concentra el esfuerzo: Entre Lomas, Medanito y Jagüel de los Machos
De los 105 pozos intervenidos, 92 están en territorio rionegrino: 34 en Entre Lomas (ELO RN), 32 en Medanito y 26 en Jagüel de los Machos. El resto se reparte entre Mendoza y Neuquén.
Para sostener el ritmo de intervención, TanGo amplió su flota de equipos de pulling de cuatro a seis unidades —sumó dos a través de un contrato con Geopetrol, que se suman a los cuatro propios operados vía Go Services— e incorporó de forma directa a 40 personas de mano de obra local, según el mismo relevamiento.
Lo que falta
La compañía proyecta completar las intervenciones restantes a un ritmo de unas 15 operaciones mensuales, lo que llevaría el programa a su meta hacia fin de año. Ese trabajo en el convencional corre en paralelo al desembarco en el no convencional: en mayo, el Gobierno de Río Negro le otorgó por el decreto 509/26 tres concesiones de explotación no convencional que incluyen, otra vez, Entre Lomas, en sociedad 50-50 con Vista Energy, con un plan piloto de seis pozos y una inversión comprometida de 66 millones de dólares para el primer semestre de 2027.
El resultado del plan de reactivación de pozos convencionales, entonces, no es solo un dato operativo aislado: es la base de producción sobre la que TanGo apoya el salto hacia el shale en la misma área, apenas dos años después de haber tomado el control de una compañía que estaba, según sus propios directivos, al borde del default.