IOSFA cierra su farmacia en Santa Fe: 25 empleos en vilo y un dato sobre los medicamentos que preocupa
Veinticinco puestos, más de dos décadas de antigüedad en algunos casos y una farmacia que ya no recibe ni una aspirina: así atraviesan los trabajadores de IOSFA en Santa Fe la cuenta regresiva al cierre.
El cierre de las farmacias propias del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) encendió todas las alarmas en Santa Fe. La dependencia local, ubicada en San Jerónimo al 2400, donde también funciona la delegación Santa Fe Norte, forma parte de las 31 farmacias que la obra social dejará de operar en todo el país, y la medida dejó a 25 trabajadores sin certezas sobre su futuro laboral.
La notificación oficial llegó hace aproximadamente un mes, según contó Jonatan Gutiérrez, empleado de la obra social. Sin embargo, hasta ahora no hubo precisiones sobre los pasos que siguen ni sobre qué pasará con el personal.
“La farmacia corre con este tipo de suerte; hace unos 30 días nos llegaron notificaciones oficiales —que es lo que le está faltando a todo el resto— de su cierre definitivo”, señaló Gutiérrez.
Contratos diversos y décadas de antigüedad
En la capital provincial, la preocupación abarca a 25 trabajadores de la farmacia y de la delegación. Hay contratos de planta permanente y de locación, y algunos empleados acumulan más de 20 años de antigüedad en la obra social.
“Hay contratos de planta permanente, contratos de locación, pero en definitiva no hay una certeza de qué va a pasar. Si se cierra el espacio físico, ¿qué va a pasar con nosotros? Y es lo que nos preguntamos y no tenemos respuesta”, planteó Gutiérrez.
La incertidumbre no se limita a la ciudad de Santa Fe. IOSFA también tiene oficinas en Rosario y Reconquista. Según el trabajador, el centro de facturación de Rosario podría correr la misma suerte, aunque aclaró que no existe una confirmación oficial al respecto.
El acceso a los medicamentos, en la mira
El reclamo de los empleados no pasa solo por los puestos de trabajo. También advierten sobre el impacto que el cierre tendrá en los afiliados que dependen de la obra social para acceder a sus tratamientos y medicamentos.
“Nosotros trabajamos por y para el afiliado, y estamos hablando de salud. No es tan fácil cerrar las puertas, bajar una persiana y que el afiliado resuelva su situación como puede”, sostuvo Gutiérrez.
Las situaciones más delicadas son las de pacientes oncológicos, personas inmunodependientes y afiliados con discapacidad u otras patologías que necesitan medicación permanente. A eso se suman las dificultades para trasladarse: un afiliado de Arroyo Leyes, por ejemplo, debe viajar hasta Santo Tomé o Guadalupe para retirar sus remedios.
“Un afiliado de Arroyo Leyes tiene que ir hasta Santo Tomé, hasta Guadalupe. Y estamos hablando de personas que tienen una patología, una enfermedad, y se complejiza todo mucho más”, afirmó el trabajador.
Más de 20 días sin reposición de medicamentos
A la incertidumbre por el cierre se le suma un problema concreto: la farmacia santafesina lleva más de 20 días sin recibir medicamentos de ningún tipo. Actualmente atraviesa un cierre temporal para realizar tareas de balance e inventario.
“Hace más de 20 días que no reciben medicación de ningún tipo. Ni siquiera la medicación básica, una aspirina. No podés continuar abriendo un negocio sin mercadería”, expresó Gutiérrez.
La situación se da en el marco de una reorganización del sistema de cobertura sanitaria. Según la información administrativa difundida, el cierre de las farmacias propias está vinculado con la falta de solicitudes para transferir esos establecimientos a la nueva Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y con la próxima liquidación de IOSFA.
Abrazo simbólico y pedido de respuestas
Ante la falta de definiciones, los trabajadores se movilizaron para visibilizar el conflicto y reclamar garantías tanto para sus puestos como para la atención de los afiliados. La actividad incluyó un abrazo simbólico a la farmacia, con el acompañamiento de representantes gremiales.
“Lo que necesitamos es respuesta para poder seguir, para poder informar, para saber si tenemos que buscar trabajo, si mañana estamos en la calle o si esto va a continuar”, resumió Gutiérrez.
Mientras se evalúan nuevas acciones gremiales, los empleados esperan precisiones sobre el cronograma de cierre, el destino del personal y las alternativas previstas para garantizar el acceso a los medicamentos.