Irán ejecuta a tres jóvenes en público: el escalofriante motivo que conmociona al mundo
Tres hombres fueron ahorcados en público en Irán, acusados de un crimen que conmueve al mundo. Entre ellos, un prometedor atleta de 19 años. ¿Qué confesaron y por qué su caso había llamado la atención de potencias extranjeras?
Las autoridades iraníes llevaron a cabo las primeras ejecuciones públicas de condenados por las protestas de enero, en un acto que ha desatado una nueva ola de condenas internacionales. Tres hombres, incluido un campeón de lucha libre de 19 años, fueron ahorcados este jueves en la ciudad de Qom ante un grupo de personas, tras ser declarados culpables de “enemistad contra Dios” y de trabajar para potencias extranjeras.
La agencia Mizan, del Poder Judicial iraní, confirmó la noticia. Informó que los ejecutados fueron Mehdi Ghasemi, Saleh Mohammadi y Saeid Davudi. Según el organismo, el Tribunal Supremo ya había confirmado las sentencias y se completaron todos los procedimientos legales, incluso con la presencia de abogados defensores.
¿De qué se los acusaba exactamente?
Las acusaciones se remontan al 8 de enero pasado. Las autoridades sostienen que los tres hombres atacaron con armas blancas a dos agentes de seguridad en dos puntos diferentes de Qom, resultando en la muerte de los uniformados.
Según la versión oficial, los acusados fueron detenidos en operaciones de inteligencia y confesaron los hechos durante el proceso judicial, llegando incluso a reconstruir detalladamente el crimen. La acusación formal fue por el delito de “moharebeh”, un concepto legal que castiga la enemistad contra Dios y se usa para delitos contra la seguridad pública y el islam.
La condena de Saleh Mohammadi, el joven luchador de 19 años, había generado críticas previas por parte de Estados Unidos. Se cree que estas son las primeras ejecuciones que Irán realiza en público directamente vinculadas a las masivas protestas antigubernamentales que sacudieron al país a principios de año.
Esas protestas, que pedían el fin de la República Islámica, fueron sofocadas con una represión brutal. El balance oficial habla de 3.117 muertos, pero organizaciones de derechos humanos elevan la cifra de manera dramática.
Un contexto de represión extrema
La opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, sitúa el número de fallecidos en más de 7.000 y continúa verificando otros 11.000 casos. Además, se estima que hubo unos 53.000 detenidos durante las manifestaciones.
Esta ejecución se enmarca en un patrón de aumento en el uso de la pena capital por parte del régimen iraní. Durante el año 2025, Irán ejecutó a 1.500 personas, según datos de la ONU. Esta cifra representa un incremento del 50% en el número de ahorcamientos con respecto al año anterior.
El acto de este jueves en Qom parece ser un mensaje contundente del gobierno hacia cualquier disidencia, en un momento donde la tensión interna y la mirada internacional sobre los derechos humanos en Irán siguen siendo máximas.