Irán en la encrucijada: el hombre de las sombras que asumió el poder supremo en medio de la guerra
En plena guerra con Estados Unidos e Israel, Irán coronó a un nuevo líder supremo que durante décadas manejó los hilos del poder desde las sombras. ¿Podrá este hombre, acusado de reprimir protestas y liderar milicias, mantener unido al régimen en su hora más crítica?
La Asamblea de Expertos de Irán designó a Mojtaba Jamenei como el nuevo líder supremo del país, en un giro que consolida una sucesión dinástica en el corazón del régimen teocrático. La decisión llega en el momento más crítico, con la nación sumergida en un conflicto abierto contra Estados Unidos e Israel. Mojtaba, de 55 años, es el segundo hijo del ayatollah Ali Jamenei, asesinado el sábado 28 de febrero en una ola de ataques que marcó el inicio de la guerra actual.
Con su nombramiento, Mojtaba Jamenei se convierte en el tercer líder supremo desde la Revolución Islámica de 1979, sucediendo a su padre y al fundador de la República, Ruhollah Jomeini. Su ascenso, sin embargo, no es una sorpresa para los observadores de la política iraní.
¿Quién es realmente Mojtaba Jamenei?
Aunque oficialmente nunca ocupó un cargo público y rara vez se mostraba en actos masivos, Mojtaba era considerado una pieza central en la estructura de poder de su padre. Expertos internacionales lo describen como una figura de enorme influencia que operaba desde las sombras. “Mojtaba y la red que lo rodea han estado dirigiendo el espectáculo durante las últimas dos décadas”, afirmó Hamidreza Azizi, especialista del Instituto Alemán para Asuntos Internacionales y de Seguridad.
Su papel principal era actuar como nexo entre las diversas facciones conservadoras que pugnan por el control dentro del establishment iraní. Nacido en la ciudad sagrada de Mashhad en 1969, luchó en la guerra contra Irak en la década de los 80 y se formó como clérigo chiita, aunque su verdadero poder se forjó en otros ámbitos.
El poder detrás del trono: la Guardia Revolucionaria y los Basij
Mojtaba Jamenei mantiene un fuerte peso dentro del aparato de seguridad, particularmente en la poderosa Guardia Revolucionaria Islámica. Sus detractores, incluidos grupos opositores, lo señalan como el cerebro detrás de la feroz represión de las protestas posteriores a las elecciones de 2009, denunciadas por fraude.
Se lo ha vinculado directamente con el liderazgo de los Basij, una milicia paramilitar voluntaria subordinada a la Guardia Revolucionaria. Este grupo es conocido por su papel en el control de manifestaciones y la persecución de disidentes, siendo clave en la respuesta a las recientes protestas que, según informes, dejaron miles de muertos en el país.
El nuevo líder supremo asume el mando en lo que el propio régimen describe como una “amenaza existencial”. La guerra desatada tras el asesinato de su padre ha tenido un costo personal devastador: según reportes de la prensa israelí, en el mismo ataque que mató a Ali Jamenei también fallecieron la esposa de Mojtaba, Zahra Haddad-Adel, y uno de sus hijos.
Ahora, a Mojtaba Jamenei le toca guiar a Irán a través de este conflicto abierto con potencias extranjeras, mientras consolida su autoridad desde un puesto que, aunque ahora es oficial, ejerció durante años desde las sombras. Su mandato comienza con el país en su momento más dramático y bajo el fuego enemigo.
(Con información de AFP y AP)