Irán lanza una amenaza escalofriante a Israel que pone en alerta a las embajadas de todo el mundo
Irán amenazó con atacar embajadas israelíes en todo el mundo si Israel golpea su misión en Líbano. ¿Hasta dónde llegará esta escalada de amenazas mientras los combates en el sur libanés ya dejan decenas de muertos?
La tensión en Medio Oriente alcanzó un nuevo pico peligroso este miércoles, luego de que un portavoz militar iraní amenazara con convertir las embajadas israelíes en “blancos legítimos” en todo el planeta. La advertencia es una respuesta directa a las declaraciones de Israel sobre posibles ataques a la misión diplomática de Irán en Líbano, en medio de una ofensiva terrestre y aérea que ya ha dejado decenas de muertos y miles de desplazados.
Abolfazl Shekarchi, vocero del ejército iraní, fue contundente en la televisión nacional de su país: “si Israel comete ese crimen, nos forzará a hacer de las embajadas israelíes de todo el mundo un blanco legítimo”. Esta escalada retórica llega en un contexto de combates intensos en el sur de Líbano, donde las fuerzas israelíes han avanzado y han instado a los civiles a evacuar.
¿Qué detonó esta nueva escalada?
El martes, Avichay Adraee, portavoz del ejército israelí, había dado un ultimátum de 24 horas a los “representantes del régimen terrorista iraní” en Líbano, advirtiéndoles que se fueran “inmediatamente antes de ser atacados”. Este pulso se enmarca en el tercer día de combates abiertos entre Israel y el movimiento proiraní Hezbollah, que comenzaron el lunes tras un ataque de este grupo para “vengar” la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei.
Según las autoridades libanesas, la ofensiva israelí ha dejado al menos 72 muertos, 437 heridos y ha forzado el desplazamiento de unas 83.000 personas desde que comenzó. Hezbollah, por su parte, ha reivindicado varios ataques, incluyendo uno con drones contra industrias aeroespaciales israelíes en el centro del país, marcando su objetivo más alejado de la frontera hasta ahora.

Avance terrestre y bombardeos en Beirut
Este miércoles, el ejército israelí penetró en la localidad libanesa de Jiam, a unos seis kilómetros de la frontera, donde se registraron enfrentamientos directos con combatientes de Hezbollah. Dos soldados israelíes resultaron “levemente heridos” por fuego antitanque durante estas operaciones. Israel ha desplegado tropas de tres divisiones, incluyendo infantería, blindados e ingenieros, con el objetivo declarado de crear una “zona tapón” dentro de Líbano para proteger a sus civiles.
Mientras tanto, la campaña de bombardeos israelíes continúa. Ataques aéreos al sur de Beirut, en zonas residenciales como Aramun y Saadiyat, dejaron un saldo de seis muertos y ocho heridos. En la ciudad de Baalbek, al este del país, un edificio de cuatro pisos fue alcanzado, causando cinco muertos y 15 heridos. Incluso un hotel en Hazmieh, un barrio cristiano de Beirut cercano al palacio presidencial, fue impactado, según reportes de la Agencia Nacional de Información libanesa.
La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en Líbano (FPNUL) confirmó movimientos militares israelíes cerca de varias localidades del sur e instó a todas las partes a ejercer la máxima contención. Con la amenaza iraní sobre la mesa, el conflicto localizado entre Israel y Hezbollah amenaza con desbordarse y tener repercusiones impredecibles a escala global, poniendo en el punto de mira a instalaciones diplomáticas en múltiples países.