Irán promete una venganza histórica tras el ataque que conmocionó al mundo
Irán declara su “derecho legítimo” a la venganza y anuncia que la muerte de su Líder Supremo no quedará sin respuesta. Las amenazas contra Estados Unidos e Israel marcan el inicio de una crisis cuyas consecuencias nadie puede predecir.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, lanzó una advertencia escalofriante tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei. La República Islámica considera “su deber y derecho legítimo” tomar represalias contra Estados Unidos e Israel, a quienes responsabiliza directamente del ataque de este sábado. La tensión global escala a niveles críticos.
En un comunicado difundido por la televisión estatal, Pezeshkian no dejó lugar a dudas sobre la postura de su gobierno. Calificó el asesinato del Líder Supremo como “una declaración abierta de guerra contra los musulmanes”, especialmente los chiíes en todo el planeta. El mandatario, en el poder desde julio de 2024, describió este hecho como “la mayor prueba que enfrenta hoy el mundo islámico”.
La justificación para las represalias ya iniciadas por Teherán se basa en esta narrativa. Irán ha respondido con ataques a varios países de Oriente Medio, focalizándose en naciones aliadas de Washington donde Estados Unidos tiene bases militares desplegadas.
¿Qué dijo el entorno más cercano al poder?
Las amenazas no vinieron solo del presidente. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Larijani, fue igual de contundente. Insistió en que “la muerte de Jamenei no quedará sin respuesta” y aseguró que “Estados Unidos e Israel nunca lograrán sus objetivos”.
En declaraciones televisivas, Larijani expresó el dolor nacional: “Quemaron y apuñalaron los corazones de los iraníes, pero esto no quedará sin respuesta, y sus propios corazones serán apuñalados”. Además, advirtió que las fuerzas armadas iraníes están preparadas y “actuarán con mayor fuerza que antes”.
Pezeshkian dedicó palabras de elogio póstumas a Jamenei, destacando su “liderazgo grande y divino” que, según él, se apoyó en la voluntad del pueblo. Sostuvo que el ayatolá, quien gobernó Irán desde 1989, “otorgó dignidad y honor a la nación” y fue “una espina en el ojo de los enemigos del Islam y de Irán”.
Luto nacional y continuidad en el poder
Frente a este escenario de crisis, Irán declaró un período de luto de 40 días y siete días festivos tras el fallecimiento de Jamenei a los 86 años. El vacío de poder que deja una figura que dominó la política iraní durante décadas es monumental.
Sin embargo, desde el establishment iraní buscan proyectar unidad y continuidad. El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que se continuará “con el recorrido trazado por Jamenei”. “Seguiremos el camino trazado por el líder. Estamos preparados para este momento y listos para afrontar cualquier escenario”, concluyó el alto funcionario.
Las declaraciones surgen en un contexto donde el expresidente estadounidense Donald Trump, quien ordenó los bombardeos, advirtió que continuarán “todo el tiempo que sea necesario”. El mundo observa con preocupación cómo este episodio, que Teherán califica de “crimen histórico”, podría desencadenar una escalada de violencia impredecible en una región ya de por sí convulsionada.