Itatí sigue bajo el agua: el Paraná no baja y ya hay vecinos que no pueden volver a sus casas
8,28 metros en el puerto de Itatí y el río no baja: hay familias que dejaron sus casas, caminos tapados y un operativo que sigue de cerca el frente de costa. El dato que explica por qué la alerta no se levanta.
El río Paraná marca 8,28 metros en el puerto de Itatí y, aunque dejó de subir, se mantiene casi un metro por encima del nivel de evacuación. El cauce está estacionado, pero la emergencia no afloja: hay familias fuera de sus viviendas, caminos cortados y un operativo que no se detiene.
La medición oficial de Prefectura Naval Argentina confirma que el río no registra variaciones significativas en las últimas horas. Esa pausa en el ascenso no alcanza para llevar tranquilidad: la marca supera ampliamente el umbral crítico fijado en 7,50 metros para la zona y las áreas ribereñas siguen en alerta roja.
De la alerta a la evacuación: cómo llegó el agua
La crecida se fue armando durante las semanas previas, empujada por el mayor caudal que bajó desde las represas aguas arriba y por las lluvias intensas en las cuencas del Paraná y el Yguazú.
El primer escalón fue la marca de alerta, en 6,80 metros. Al superarla se activaron las recomendaciones preventivas y comenzó el traslado de ganado desde las islas y los terrenos bajos hacia zonas más altas.
Después vino el cruce de los 7,50 metros, el límite de evacuación. El agua empezó a tapar caminos de acceso, sectores productivos y viviendas de los barrios costeros, y obligó a coordinar los primeros operativos para reubicar a los pobladores.
En las últimas jornadas el caudal siguió ganando volumen hasta la cota actual de 8,28 metros, que anega de forma directa instalaciones costeras, paseos y sectores rurales de la jurisdicción.
Qué se está haciendo con las familias damnificadas
Con el río instalado en niveles de evacuación, el Municipio de Itatí, Defensa Civil, las fuerzas de seguridad y las áreas sociales sostienen activo el protocolo de emergencia.
Por un lado se reparten módulos alimentarios, abrigo y contención para los vecinos que tuvieron que dejar sus hogares o que quedaron aislados porque el agua cortó los caminos.
Por otro, Prefectura y agentes locales recorren de forma constante el frente de costa y la franja insular. El objetivo es resguardar la seguridad de la población y colaborar con el traslado preventivo de bienes y ganado.
Las autoridades pidieron a la comunidad no acercarse a los bordes costeros inestables y comunicarse de inmediato con las líneas de emergencia ante cualquier eventualidad.