Jáchal despidió a sus maestros jubilados y una frase lo dijo todo
En Jáchal, los docentes que acaban de jubilarse vivieron un homenaje que los tocó de cerca. Una de las homenajeadas dejó una frase que resume lo que significa dejar el aula, y no es lo que muchos imaginan.
La comunidad educativa de Jáchal se reunió para homenajear a los docentes que acaban de dejar las aulas tras décadas de trayectoria. El acto, cargado de emoción, reconoció a quienes dedicaron su vida a la enseñanza en las escuelas del departamento.
La ceremonia no fue una despedida cualquiera. Fue el momento en que compañeros, exalumnos y vecinos pusieron en valor el trabajo de maestros que ya no están todos los días frente al pizarrón, pero que aseguran que la mirada docente no se apaga.
"Cambiamos de escenarios, pero seguimos construyendo"
Valeria Ruiz, una de las homenajeadas, contó lo que significó participar del reconocimiento. Para ella, la jubilación marca un cambio de escenario, pero no el final de la vocación.
"Cambiamos de escenarios, pero seguimos construyendo ciudadanía desde el lugar que tenemos", expresó.
Ruiz sostuvo que los docentes jubilados mantienen un rol clave en la sociedad, con una mirada ligada a la solidaridad, la educación y la transformación social.
"Somos jubilados, pero tenemos esa mirada de docente, de transformar una sociedad y construir ciudadanía. Creo que eso lo llevamos a pesar de que ya no estemos en las aulas", señaló.
La docente también habló de la nostalgia que genera alejarse de la escuela después de años de vínculo con los alumnos.
"Duele y a veces se nos anuda un poco la garganta porque lo asumimos mucho con vocación. Cuando uno trabaja lo hace desde ese lugar", confesó.
Lejos del aula, su intención es seguir aportando desde otro espacio y con el mismo compromiso que marcó su carrera.
"Dejé todo dentro de la escuela"
Otro de los reconocidos fue Fabián Castro, que recordó con alegría sus años frente a los cursos y la enorme cantidad de estudiantes que pasaron por sus clases.
"Estoy muy feliz de haber dejado todo dentro de la escuela, la cantidad de alumnos y las generaciones de chicos que han pasado. Uno trató de aportar lo mejor", manifestó.
Castro remarcó que la tarea docente va mucho más allá de transmitir conocimientos: implica acompañar a los chicos en cada situación que les toca vivir.
"No solamente brindando conocimiento, sino estando pendiente de la situación que le sucedía a cada uno de ellos", explicó.
Ya jubilado, aseguró que uno de los mayores reconocimientos para un maestro es cruzarse con sus antiguos alumnos y comprobar que el vínculo sigue intacto.
"Ahora que uno está jubilado, fuera de la escuela, por ahí ve a los alumnos que lo saludan y uno se lleva todo ese reconocimiento y agradecimiento. Eso lo hace a uno muy feliz", contó.
El acto por el Día del Maestro se transformó en algo más que una celebración: fue una oportunidad para mirar atrás, reconocer trayectorias y poner en valor una profesión que no termina cuando se cierra por última vez la puerta del aula.
Porque aunque cambien los escenarios, la huella de un maestro queda en las generaciones que ayudó a formar.