Jade tenía un año y no podía comer sin una placa: lo que logró el equipo del Niño Jesús
Sociedad · Tucumán

Jade tenía un año y no podía comer sin una placa: lo que logró el equipo del Niño Jesús

Jade tiene un año y desde que nació necesitó una traqueotomía y una placa para poder comer. El equipo del Hospital del Niño Jesús le reconstruyó el paladar y su mamá cuenta cómo cambia la vida de la nena, pero todavía queda un paso clave en su recuperación.

Una beba tucumana de un año y un mes dio un paso enorme en su recuperación: un equipo interdisciplinario del Hospital del Niño Jesús le reconstruyó el paladar y ahora puede alimentarse mejor. La pequeña, llamada Jade, necesitó desde su nacimiento cuidados especiales para respirar y comer.

La intervención, realizada esta semana, marca un antes y un después en el tratamiento de la nena, que sigue bajo seguimiento médico para avanzar en las próximas etapas.

Qué condición tiene Jade y por qué necesitó una traqueotomía

El jefe del Servicio de Quemados y Cirugía Plástica del hospital, Juan Carlos Arias, explicó que la paciente presenta síndrome de Pierre Robin, una condición congénita que afecta el desarrollo de la mandíbula inferior y puede comprometer la posición de la lengua y la respiración. A eso se suma una fisura palatina que compromete el paladar duro y el blando.

Por las dificultades respiratorias, Jade necesitó una traqueotomía desde su nacimiento para mantener una vía aérea segura. Desde entonces recibió controles y seguimiento en el sistema sanitario, hasta que los profesionales determinaron que estaban dadas las condiciones para reparar el paladar.

“Se le pudo hacer el procedimiento quirúrgico que se llama palatoplastia”, detalló Arias. La intervención requirió una evaluación preoperatoria del servicio de Anestesiología y cuidados posteriores en Terapia Intermedia.

El problema para comer y el resultado de la cirugía

El especialista señaló que la fisura dificultaba la alimentación, porque parte de la leche y los alimentos pasaban hacia la nariz. Antes de la operación, la niña necesitaba una placa para facilitar ese proceso, pero su uso implicaba dificultades cotidianas para la familia.

La reparación quirúrgica corrigió esa alteración anatómica y mejoró la alimentación. “La paciente está perfecta a la semana de la cirugía. La nena ya se alimenta bien”, afirmó Arias.

El equipo continuará evaluando la evolución clínica de Jade para determinar cuándo será posible retirar la traqueotomía, un procedimiento que requiere comprobar que la pequeña puede mantener una respiración segura sin ese dispositivo.

El médico destacó que el resultado es fruto del trabajo conjunto de las especialidades que intervinieron, desde los controles previos hasta la recuperación posoperatoria, una articulación indispensable para pacientes pediátricos con necesidades complejas.

El alivio de una mamá tras meses de espera

Detrás del avance médico hay una historia familiar. Para Valeria Rodríguez, la mamá de Jade, la operación significó dejar atrás parte de la preocupación que acompañó durante meses la alimentación y el cuidado de su hija.

“Venimos hace mucho tiempo esperando la cirugía para ella. Necesitaba una plaquita para poder comer y todo eso. Así que fue operada, gracias a Dios vamos bien y estoy muy agradecida con todo el personal del Hospital de Niños”, contó emocionada.

Valeria recordó que, después del nacimiento, le informaron que su hija tenía una malformación que afectaba su respiración y que necesitaba una traqueotomía. A partir de allí comenzó un recorrido por distintas instancias de atención hasta llegar al equipo del Hospital de Niños, donde pudo avanzar con el tratamiento quirúrgico.

La alimentación era uno de los mayores desafíos: la placa que utilizaba podía despegarse y debía colocarse de nuevo, lo que complicaba una actividad tan cotidiana como tomar leche. Hoy la niña puede alimentarse mejor y su familia mira con esperanza los próximos pasos.

“Con esta operación ya cambia toda su vida también. Estoy feliz porque mi hija va a estar bien”, expresó Valeria, que agradeció la atención del cirujano, los médicos, las enfermeras y los equipos de odontología, fonoaudiología, nutrición y pediatría.

El respaldo de la salud pública

La directora del Hospital de Niños, Inés Gramajo, destacó la importancia de acompañar a los chicos que requieren tratamientos complejos y de dar respuestas que les permitan alcanzar el mejor desarrollo posible.

“Son niños muy pequeños que tienen una gran expectativa de vida. Entonces, el ministro, como nos pide, nos solicita acompañar a todos los pacientes, a esta niña que tiene toda una vida por delante para que tenga la mejor calidad de vida”, expresó.

Gramajo valoró la posibilidad de concretar una cirugía que mejora una función esencial para el desarrollo de Jade y resaltó el apoyo de las autoridades provinciales para sostener el trabajo hospitalario y garantizar los recursos.

“Podemos tener voluntad, pero si no tenés el apoyo y la decisión política del gobernador de apuntar a la salud pública, de darle este gran apoyo, nada podría ser posible”, sostuvo, al destacar el acompañamiento de Osvaldo Jaldo y la conducción sanitaria de Luis Medina Ruiz.

El procedimiento se concretó en el marco de las acciones del Ministerio de Salud Pública, conducido por Medina Ruiz, con el respaldo del gobernador, para garantizar atención especializada y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

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