Jaldo lanza una advertencia contundente sobre las tierras en Tucumán: “El que usurpa va preso”
El gobernador Osvaldo Jaldo trazó una línea roja en Tucumán con un mensaje que no da lugar a dudas. ¿Qué pasará con quienes ocupen tierras de manera irregular y qué superficie estratégica ya volvió a manos del Estado? Los detalles de una política que promete cambiar las reglas de juego.
El gobernador Osvaldo Jaldo fijó una línea dura frente a las ocupaciones irregulares durante su discurso ante la Legislatura. “Nos hemos propuesto terminar con las usurpaciones en tierras privadas y tierras fiscales. El que usurpa va preso”, declaró con firmeza, marcando una política de estado prioritaria para su gestión.
En la apertura del período de sesiones ordinarias, el mandatario provincial reafirmó el rumbo en materia de recuperación del dominio estatal y el respeto a la propiedad privada. Colocó este tema en el centro del debate, definiéndolo como una política prioritaria de su gobierno.
Jaldo enfatizó el compromiso con el resguardo legal y constitucional de la propiedad, la protección del dominio del estado y el cuidado del medio ambiente. Vinculó directamente estas acciones con la preservación de los recursos naturales y el desarrollo turístico de la provincia.
¿Qué superficie ya se recuperó?
El gobernador informó un avance concreto en esta materia. Reveló que, a la fecha, se ha recuperado casi mil hectáreas que habían sido usurpadas y ocupadas de modo irregular en diferentes lugares de Tucumán.
Destacó que se trata de lugares estratégicos y turísticos, donde la naturaleza brinda un paisaje bello para fomentar el turismo y el disfrute de los tucumanos. Esta recuperación se enmarca en un plan más amplio de protección del patrimonio provincial.
Próximos pasos y controles intensificados
Jaldo también comunicó que actualmente se está llevando adelante el relevamiento del predio de Campo Norte. El objetivo de este trabajo es determinar la situación dominial de quienes ocupan esos terrenos.
Además, anticipó que se intensificarán los controles y se desplegarán todos los elementos y herramientas disponibles contra quienes pretendan atacar el patrimonio estatal y el medio ambiente. La meta es garantizar la preservación de estos bienes para las generaciones futuras.
El mensaje del gobernador fue claro y directo, estableciendo un límite infranqueable para las ocupaciones ilegales y reafirmando la defensa de lo público y lo privado como ejes centrales de su administración.