Jaldo le saca 19 puntos a Catalán en una encuesta por la Gobernación de Tucumán
El gobernador saca una ventaja contundente en un escenario hipotético, pero la encuesta también revela dónde crece el libertario y qué piensan los tucumanos de Milei.
Una nueva encuesta de Hugo Haime & Asociados sacude el tablero político tucumano: el oficialismo provincial, encabezado por Osvaldo Jaldo, aventaja por casi 19 puntos a la fórmula libertaria de Lisandro Catalán en un eventual escenario electoral para gobernador.
El relevamiento, realizado entre el 24 de julio y el 1 de agosto de 2026, le otorga al binomio del PJ –integrado por Jaldo y Miguel Acevedo– un 50,1% de intención de voto, mientras que la propuesta de La Libertad Avanza, con Catalán y Alejandro Molinuevo, reúne el 31,2%. La diferencia es de 18,9 puntos, muy por encima del margen de error de ±3,54 puntos que maneja el estudio.
Más atrás quedan la fórmula radical de Mariano Campero y José Cano (6,4%), Fuerza Republicana con Ricardo Bussi y Verónica Guerra (4,3%) y el Frente de Izquierda con Alejandra Arreguez y Martín Correa (2%). El voto en blanco o nulo suma 3,5% y los indecisos, 2,7%.
La consultora aclara que se trata de una fotografía de la opinión pública en el período del trabajo de campo y no de una predicción del resultado electoral. Además, el escenario planteado es hipotético, con fórmulas determinadas por la propia encuestadora.
Dónde gana cada uno
La segmentación muestra que Jaldo cosecha sus mejores números en el este de la provincia, donde alcanza el 66,4%, y entre los mayores de 65 años, con un 67,4%. También supera el 61% en el nivel socioeconómico bajo-bajo.
Catalán, en cambio, concentra su fuerza en el centro (37,9%), entre los varones (36,4%), los jóvenes de 16 a 29 años (38,1%) y el nivel alto (49,1%). En la zona centro la pelea aparece casi empatada: Jaldo registra 38,2% y Catalán 37,9%, apenas tres décimas de diferencia.
Entre quienes aprueban la gestión de Milei, la fórmula libertaria trepa al 68,4%, mientras que la de Jaldo apenas llega al 21,9% en ese mismo grupo.
La imagen de los dirigentes
El estudio también midió la imagen de trece dirigentes provinciales. Jaldo encabeza la tabla con un 44,6% de imagen positiva directa y una evaluación agrupada favorable del 66,3%, con un saldo de +32,6 puntos.
Le siguen Rossana Chahla (50,7% de evaluación positiva), Miguel Ángel Acevedo (48,2%), Roberto Sánchez (44%) y Darío Monteros (39,7%). En el extremo opuesto aparece Juan Manzur, con un diferencial negativo de -26,3 puntos, y Ricardo Bussi, cuyo saldo es el más desfavorable de todos: -53,9 puntos.
Catalán, por su parte, registra una evaluación positiva agrupada del 32,3% y un saldo favorable de 14,1 puntos, aunque con un alto nivel de desconocimiento: el 17,4% dice no conocerlo y el 32,1% no sabe o no contesta.
La gestión provincial, aprobada
La gestión de Jaldo conserva una aprobación mayoritaria: el 57,7% la aprueba, contra un 37,8% que la desaprueba. El respaldo es más fuerte en el este (70,2%), entre los mayores de 65 años (72,1%) y en el nivel bajo-bajo (66%). En el nivel alto, en cambio, la aprobación cae al 38,2% y la desaprobación sube al 60,7%.
El 54,8% considera correcta la dirección en la que Jaldo lleva la provincia, mientras que el 41,2% la ve equivocada. Entre los votantes potenciales del gobernador, el 84% aprueba el rumbo; entre los de Catalán, el 67,8% lo rechaza.
La encuesta también relevó la autopercepción política: el 53,3% se define como adherente al Gobierno provincial y el 36,6% como opositor.
El presidente, en la mira
El sondeo expone una valoración claramente desfavorable para el Gobierno nacional en Tucumán. La gestión de Milei es aprobada por el 40% y desaprobada por el 56,8%. La aprobación presidencial es mayor en el centro (51,1%) y entre los varones (49%), pero se desploma en el nivel bajo-bajo (19,7%).
El 57,3% considera equivocada la dirección en la que Milei lleva al país, y el 67% cree que la Nación le da a la provincia “poco” o “nada” de los recursos que le corresponden.
El descontento también alcanza al modelo económico: el 62% pide cambiarlo, con un 41% que aboga por una modificación total y un 21% que propone reformas parciales. Solo el 11% sostiene que debe continuar tal como está.
La medición, que se realizó sobre una muestra de 800 casos con un margen de error de ±3,54 puntos, debe leerse con cautela: las candidaturas y alianzas utilizadas corresponden al escenario evaluado por la consultora y pueden variar antes de una eventual elección.