Jalil fue a Córdoba y pidió que el beneficio que tienen las grandes lo tengan también las pymes
Jalil subió al escenario en Córdoba con un pedido que incomoda a más de uno: que las pymes tengan el mismo régimen de incentivos que las grandes. Y sobre el RIGI anticipó una definición que los gobernadores vienen reclamando.
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, se sumó al reclamo de su par cordobés, Martín Llaryora, para que se cree un régimen de incentivos específico para las pequeñas y medianas empresas. Lo hizo en el marco del 18° Coloquio Industrial de la UIC, que se realizó en Córdoba, donde además pidió que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) no tenga fecha de vencimiento.
"El RIGI ha sido muy bueno y debe ser permanente, pero también debe haber uno para las pymes y no tener diferencias con las grandes empresas", planteó el mandatario catamarqueño.
En ese mismo escenario, Jalil coincidió con Llaryora en que la llegada del jefe de Gabinete, Diego Santilli, al Gobierno nacional mejoró el diálogo con los gobernadores.
Un respaldo con pedido de fondo
Jalil defendió el acompañamiento que varios mandatarios peronistas le dieron al régimen de inversiones y reclamó acuerdos que vayan más allá de cada gestión. "Hay que pensar en un país con políticas públicas más allá de quién sea el presidente", expresó, y consideró que el país necesita contar con una política industrial.
El gobernador puso el foco en las oportunidades de la minería y en la vinculación productiva con Córdoba. "Este mes abrimos cuatro plantas de litio y en junio empezamos a exportar cobre", afirmó. Además, señaló que numerosas empresas cordobesas ya trabajan en Catamarca.
"Debemos seguir trabajando en conjunto con Córdoba. Si crece Catamarca, crece toda la región y el efecto multiplicador es mayor", planteó.
Ingresos Brutos cero y nuevas leyes en carpeta
En materia tributaria, Jalil anticipó que desde el año próximo la minería tendrá Ingresos Brutos cero en Catamarca. También informó que su administración prepara leyes especiales para la industria, la economía del conocimiento, la agroindustria y el turismo, y que analiza una reestructuración de la legislación impositiva.
Según explicó, la provincia incrementa gradualmente las regalías mineras y registró una mayor recaudación por la actividad de proveedores y trabajadores. "La solución está en buscar inversiones", sostuvo.
Sin embargo, advirtió que hay sectores de la economía que no crecen al ritmo que considera necesario. "Hoy la gente no está en contra de la minería. No hay barreras en Catamarca. Pero si no crece la economía, tenemos un inconveniente", afirmó.
El potencial minero y la seguridad jurídica
Para Jalil, el país todavía no dimensiona el impacto que puede tener la minería sobre la economía real y las exportaciones. Consideró que su potencial de crecimiento puede superar al de la agroindustria y el gas, aunque aclaró que requiere plazos de desarrollo más largos.
"Para los gobernadores, la seguridad jurídica es fundamental", remarcó al reiterar su pedido de un RIGI permanente. "Creo que no vamos a volver atrás", agregó.
Sobre el destino de los recursos mineros, explicó que la provincia conformó un fideicomiso para financiar obras de infraestructura, energía, rutas y caminos. Aseguró que las prioridades se definen mediante audiencias públicas y defendió ese mecanismo como una herramienta de transparencia.
"No permito que las concesiones mineras sean una especulación inmobiliaria", afirmó. También sostuvo que Catamarca cuenta con más empleo privado que el que perdió durante la pandemia.
Superávit y mirada federal
En el plano fiscal, respaldó el equilibrio de las cuentas públicas. "Creemos que hay que tener superávit y no gastar más de lo que se tiene. Es algo que llegó para quedarse", expresó.
El mandatario reclamó, además, una organización más federal del país y cuestionó lo que denominó la "conurbanización" de la Argentina. A su entender, el eje político y económico se desplaza hacia las provincias y los partidos tienen cada vez menos peso en la vida cotidiana.
"Hay que terminar con la cultura de la polémica porque, en el medio, está la gente", sostuvo. Y concluyó: "La gente es más pragmática de lo que la política cree".