“Jamás en mi vida haría daño a un niño”: la frase de Caillava que sacudió el juicio por Loan
Una frase, un pedido al juez y una escena doméstica con pochoclo y tereré: así intentó despegarse Victoria Caillava de las acusaciones por Loan. Lo que dijo sobre las madres de 9 de Julio.
Victoria Caillava se sentó frente al tribunal y negó con dureza las acusaciones en su contra por la desaparición de Loan Peña. En su declaración, la mujer aseguró que nunca lastimaría a un menor y respondió a los señalamientos que la complican en la causa.
El caso investiga la sustracción y el ocultamiento del niño, ocurrido el 13 de junio de 2024 en el paraje Algarrobal, en la localidad correntina de 9 de Julio. Caillava enfrenta esa acusación, y días atrás el excomisario Walter Maciel la había señalado por atropellamiento y ocultamiento en sus declaraciones ante los jueces.
“Nunca”, la palabra que eligió Caillava
“Jamás en mi vida haría daño a un niño, señor juez. En mi vida haría daño a un niño, nunca”, sostuvo ante el tribunal. La imputada también calificó como “horrible” lo que atraviesan ella y su entorno, y se quejó de las “cosas malísimas” que se dicen sobre su persona.
Como muestra de su vínculo con el entorno del nene, contó que fue “la única” que le dio dinero a la madre de Loan para comprar un remedio para su hijo.
La “abuela Vicky” y los chicos de 9 de Julio
Caillava relató que cuando iba a buscar a sus nietos a la salida de la escuela también llevaba a su casa a los compañeros de ellos. Según su versión, eran entre cinco y siete niños a los que cuidaba y atendía.
“Muchas madres de 9 de Julio me confiaban a sus hijos, señor juez. Jamás les devolví a sus niños siquiera con un rasguño”, declaró. Agregó que les preparaba pochoclo, tereré y bizcochuelos, y que algunos le preguntaban si podían llamarla “abuela Vicky”.
También mencionó que conocía a la maestra de jardín de Loan, docente de sus nietos, que podría dar cuenta de cómo se comportaba con los chicos. “Todo 9 de Julio me conoce”, remarcó.
Su relación con Catalina, la abuela de Loan
Sobre Catalina, la abuela del niño, dijo que su historia le recordaba a su propia infancia. Afirmó que la ayudaba desde el municipio con lo que necesitaba, como alimento para su vaca y una perforación, y aseguró que hizo gestiones que tendrían documentación respaldatoria en el Ministerio de Producción y en archivos municipales.
Por último, sostuvo que lo que posee es fruto de su trabajo. “Toda mi vida trabajé, colaboré. Lo que tengo, lo tengo por mi trabajo. Nadie me regaló nada, excepto mi esposo, que me hizo un regalo que después voy a mencionar”, cerró.