Jornada de juegos y derechos: así celebraron el Día del Niño en la Escuela Normal
Juegos, sorteos y chocolate para celebrar el Día del Niño en la Escuela Normal, pero también una reflexión sobre los derechos de los más chicos. ¿Qué dijeron los docentes?
La Escuela Normal Dr. José Benjamín Gorostiaga vivió una mañana distinta: juegos, sorteos, regalos y un chocolate compartido fueron el eje de la celebración por el Día del Niño, que también sirvió para cerrar una semana dedicada a los derechos de los más pequeños.
Una semana de concientización
La rectora Celia Rosales explicó que durante toda la semana trabajaron sobre los derechos de los niños, y que la jornada recreativa fue el broche de oro: “Se ha trabajado durante toda la semana sobre los derechos de los niños y hoy se ha compartido desde temprano un chocolate y después toda esta jornada de juegos y sorteos”.
Rosales remarcó que estas temáticas no se abordan solo en fechas puntuales, sino que forman parte del trabajo cotidiano de la institución. “Eso se internaliza en el conocimiento y el aprendizaje, y ellos están pendientes de que se cumpla. Son los primeros en hacer cumplir sus derechos, porque constantemente la institución prioriza este tema”, sostuvo.
El rol de las escuelas hoy
La rectora también se refirió al papel que hoy tienen las escuelas frente a las distintas realidades sociales que atraviesan los chicos. “Las instituciones y las escuelas han pasado a tener un rol de gran protagonismo. Muchas veces no podemos decir 'hasta aquí llegamos', sino que hay que involucrarse. Necesitamos docentes y directivos que se involucren”, afirmó.
Entre las problemáticas que mencionó, aparecieron el bullying y el uso de las nuevas tecnologías. Sobre este último punto, señaló que no se puede dejar de lado y que debe incorporarse como herramienta educativa, porque forma parte del mundo en el que los chicos se desenvuelven.
La mirada de los niños
El profesor Luis Mansilla, director del nivel inicial, puso el foco en lo que los niños aportan a los adultos: su espontaneidad, imaginación e inocencia. “Los niños no dejan de sorprendernos día a día porque ellos viven en su mundo de niñez, en su fantasía. Muchas veces nosotros, los adultos, vivimos tan conectados a nuestras preocupaciones diarias y poder tener contacto con ellos, verlos cómo actúan, es un cable a tierra”, reflexionó.
Para Mansilla, compartir con los más pequeños permite a los adultos recuperar una mirada diferente sobre la vida. “Te permite volver a desconectar de tantas preocupaciones y ver lo lindo que es la vida. Todos hemos pasado por una niñez, sin importar la edad, y eso te vuelve el tiempo atrás y te recuerda esa nostalgia, ese cariño”, manifestó.
El objetivo de la institución, según Mansilla, es acompañar a los chicos en su crecimiento sin quitarles la posibilidad de disfrutar plenamente esa etapa.