Jubilados al límite: largas filas y frío extremo para conseguir un turno en Prosate
¿Hasta cuándo van a esperar? Jubilados soportan el frío extremo en Prosate por un simple turno médico. La falta de doctores los deja sin respuestas.
Con temperaturas bajo cero y una espera que se extendió durante toda la mañana, decenas de jubilados coparon la puerta de Prosate para conseguir un turno con los pocos médicos disponibles. La falta de profesionales sigue complicando el acceso a la salud para más de 12.000 adultos mayores.
Desde muy temprano, la fila ya era extensa. Los adultos mayores, abrigados como podían, aguardaban en la vía pública con la esperanza de poder renovar sus recetas o conseguir una derivación a un especialista. La situación, lejos de mejorar, se mantuvo incluso al mediodía, cuando el lugar seguía lleno.
¿Por qué hay tan pocos turnos?
El problema de fondo es la escasez de médicos de cabecera. Esto impacta directamente en la cantidad de turnos diarios que se entregan, generando un cuello de botella que perjudica sobre todo a los jubilados, quienes dependen de estas consultas para continuar con sus tratamientos.
Los testimonios de los presentes reflejan la desesperación: muchos expresaron su descontento y la sensación de desamparo ante la dificultad para acceder a una consulta médica. Sin turno, no pueden renovar sus medicamentos ni obtener las derivaciones necesarias para atender otras dolencias.
Una polémica que no se apaga
La atención en Prosate viene siendo cuestionada hace tiempo, y esta nueva jornada de filas interminables vuelve a poner el tema sobre la mesa. Los jubilados reclaman una solución urgente, mientras las autoridades aún no han dado una respuesta concreta.
Por ahora, la incertidumbre sigue. Mientras tanto, los adultos mayores continúan madrugando y soportando el frío con tal de no quedarse sin atención médica.