Jubilados coparon la sede del PAMI en Bariloche: el reclamo que expone la crisis de la salud
¿Qué hay detrás del paro de prestadores del PAMI que paralizó la atención en cuatro provincias? Jubilados de Bariloche salieron a la calle con un reclamo que expone la crisis del sistema. Los detalles que nadie te contó.
Unos 50 jubilados se plantaron este lunes frente a la oficina del PAMI en Bariloche para apoyar el paro de 24 horas de prestadores y clínicas privadas de cuatro provincias. La medida, que afecta a Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa, dejó al descubierto el malestar de los afiliados por los recortes en las prestaciones y la demora en la entrega de medicamentos.
Margarita Muñoz, exempleada de comercio e integrante de la Asamblea de Jubilados en Lucha, fue una de las primeras en llegar. “Hoy me tendría que estar operando de la rodilla”, confesó con amargura, mientras sostenía uno de los carteles que rezaba “El PAMI es nuestro, estemos presentes”.
¿Qué reclaman los prestadores?
Las instituciones privadas que atienden a unos 300 mil jubilados en la región emitieron un comunicado conjunto en el que advierten que “cada vez más comprometida la posibilidad de asegurar las prestaciones”. El reclamo central apunta al recorte en los cupos para prestaciones ambulatorias y a la pérdida del valor real de los aranceles que cobran por afiliado.
Esta desvalorización ya provocó en los últimos meses restricciones en la atención de guardias, en las derivaciones y en la programación de cirugías. “Entendemos las demandas de los prestadores, pero cualquier aumento que se lleve adelante debe hacerse de forma responsable, contar con financiamiento y tener sustento económico que permita sostenerlo en el tiempo”, respondieron desde PAMI a Diario RÍO NEGRO.
La odisea de los afiliados
Mientras los prestadores mantenían el paro, los afiliados denunciaron demoras en la llegada de medicamentos e insumos. Una trabajadora de la sede del Alto contó que desde Roca les indican que no hay partida presupuestaria, por lo que los pedidos quedan en espera. Los elementos de fisiatría, como bastones o sillas de rueda, son los que más faltan desde inicios de 2024. “Tenemos que esperar a que un paciente fallezca para cubrir la necesidad de otro”, lamentó.
Raquel Gorbach, que participa de la Asamblea desde hace años, relató su calvario con el tratamiento oncológico: “El año pasado inicié un tratamiento oncológico en Intecnus. Tenía que hacerme quimioterapia una vez por mes. A veces la medicación no llegaba entonces la tenía que poner el instituto y después reponerla con la obra social”.
Vilma Castagneto también se acercó a la sede. Contó que en junio, por un dolor agudo en la espalda, tuvo que pagar una consulta privada: “Gasté 55 mil en la consulta y otros 55 mil pesos en la radiografía”. Primero fue al Hospital Privado Regional, pero recién para agosto había turno a través de PAMI para un médico clínico, y recién ahí podían derivarla al traumatólogo. “Era una urgencia, un dolor con el que no podía convivir tanto tiempo. A nuestra edad, hay cosas que no pueden esperar”, explicó la mujer, que tuvo que ir tres veces hasta conseguir cupo para traumatología, desde su domicilio en el oeste de Bariloche hasta el centro de la ciudad.
La situación en Río Negro
En Río Negro, donde los jubilados representan el 20% de la población, se adhirieron al reclamo la clínica Viedma, clínica Roca, sanatorio Austral, la clínica Cruz del Sur, el Policlínico Privado, el Imepa, el Instituto Radiológico Gral Roca, el sanatorio Río Negro, el sanatorio Juan XXIII, Leben Salud, el Hospital Privado Regional y el sanatorio San Carlos.
En Bariloche, actualmente hay 20 médicos de cabecera para atender a los más de 15 mil afiliados al PAMI, ya que en el último tiempo se registraron varias renuncias de profesionales. Silvia, jubilada desde hace seis años, contó que se involucró en el reclamo cuando su médica le dijo que “cobraba sólo tres mil pesos por afiliado, y encima se lo pagaban en tres meses”. Su amiga Noris, de 80 años, que se atiende en Intecnus, aseguró que “hasta 2024 venía funcionando bien, pero de a poco empezaron a haber menos cupos. Ahora ni mi ginecóloga ni la endocrinóloga me atienden por PAMI”.
Pasado el mediodía, los referentes de las organizaciones que acompañaron el reclamo dieron sus discursos al micrófono, y los jubilados compartieron sus situaciones. “La salud no es sólo un derecho, es la dignidad de nuestras vidas”, sentenció una de ellas.