Jubilados docentes cobran $800 mil y el gremio denuncia que el 82% no se cumple
El gremio Voz Docente reveló que los haberes de los jubilados quedaron muy por debajo de lo que marca la ley. Hay un dato sobre la pirámide salarial que explica por qué la situación es tan grave.
El gremio Voz Docente de Formosa denunció que los jubilados del sector cobran haberes de alrededor de $800.000, muy por debajo del 82% que establece la ley respecto de los salarios activos. El secretario general Manuel Pereira aseguró que la proliferación de sumas no remunerativas en la liquidación de sueldos distorsiona la estructura salarial y empuja a la clase pasiva a una situación crítica.
La reciente oficialización de la pauta salarial para los empleados de la administración pública provincial reavivó la controversia en el ámbito educativo. Si bien el Poder Ejecutivo fijó un piso salarial de $1.100.000 para los docentes en actividad, la mayor parte de ese monto se compone de sumas fijas no remunerativas ni bonificables, que no realizan aportes al sistema previsional.
La brecha entre el básico y el bolsillo
Según el análisis del gremio, el sueldo básico de un maestro de grado es de aproximadamente $370.000, calculado sobre un puntaje de 199 puntos índice que establece el Estatuto Provincial. Con las bonificaciones por zona, presentismo y antigüedad, el haber "blanqueado" apenas alcanza entre $650.000 y $700.000.
"Hay docentes que cobran más del 50% en negro. Por eso el básico es muy poco y por eso le decimos a los secretarios generales dialoguistas, cuando se los convoca a paritaria provincial, que tengan en cuenta dos cosas: la canasta básica de alimentos, que supera el millón y medio, y el básico", explicó Pereira.
El drama de los jubilados
La consecuencia más grave de esta estructura recae sobre los jubilados, ya que los complementos no remunerativos no se trasladan a los haberes pasivos. "Los amigos jubilados me dicen: Manuel, mi aumento es de 13.000 pesos, no puede ser, es una tomada de pelo", relató el dirigente.
"Un jubilado no puede estar con 800.000 pesos. Acá la ley dice que tiene que percibir el 82% de lo que cobra un activo, y un activo hoy percibe 1.500.000 o 1.600.000 pesos", remarcó.
La pérdida de la pirámide salarial
El gremio también cuestiona el achatamiento de la escala salarial, que iguala los ingresos de quienes recién se inician con los de docentes con décadas de antigüedad. Por eso exigen un aumento del 45% al básico y que la canasta básica sea la referencia para el cargo testigo.
"Pedimos que se recupere la pirámide salarial. Para que haya diferencia con el docente que se inicia y el que ya tiene antigüedad, se tiene que ver de las dos formas: la canasta de alimentos que supera el millón y medio, para que el cargo testigo esté en 1.600.000 pesos y no en 1.100.000, y el aumento al básico", detalló Pereira.
La reforma de la secundaria y la incertidumbre laboral
La transformación curricular del nivel secundario también genera preocupación. Profesores de Historia y Geografía vieron reducidas sus horas cátedra al 50%, y la conciliación obligatoria con los directivos está garantizada solo hasta 2027.
"Lamentablemente, si seguimos así nos vamos a quedar sin profesores de estas materias porque les están quitando horas", advirtió el secretario general.
La falta de concursos y la precarización de los cargos
Por último, el gremio denunció que hace más de catorce años no se realizan concursos de ingreso y ascenso. La mayoría de los cargos directivos y de supervisión están ocupados por suplentes e interinos, lo que perjudica a los docentes al momento de jubilarse.
"Si un docente se jubila, lo hace con el cargo testigo porque no tuvo la posibilidad de hacer carrera de manera titular. Por eso pedimos que llamen a concursos de ingreso", concluyó Pereira.