Jugó cuatro veces, hizo historia y una frase suya se volvió profecía: el estadio del interior donde Messi dejó su huella
Todos recuerdan sus goles en el Gigante de Pocito, pero hubo una charla privada que nadie vio venir y terminó explicando los títulos más grandes de la Selección.
El estadio San Juan del Bicentenario, conocido como el "Gigante de Pocito", guarda una conexión especial con Lionel Messi. El capitán de la Selección argentina disputó allí cuatro partidos, más que en cualquier otro escenario del interior del país, y vivió noches que quedaron en la memoria colectiva.
El predio ubicado sobre Ruta 40 fue testigo de goles, asistencias, un golpe que obligó a estudios médicos y una charla con Lionel Scaloni que, con el paso del tiempo, cobró una dimensión inesperada.
Un récord que no es de Buenos Aires
Si se toman en cuenta únicamente los estadios del interior, San Juan lidera la lista con cuatro presentaciones del rosarino. Le siguen Córdoba y Santa Fe, con tres cada una. En el estadio Mario Alberto Kempes, Messi jugó durante la Copa América 2011 y las Eliminatorias para los Mundiales de Brasil 2014 y Rusia 2018. En Santa Fe, disputó tres encuentros: uno en Rosario y dos en la capital provincial, incluido el recordado cruce de cuartos de final de la Copa América 2011 ante Uruguay.
En Mendoza, el capitán enfrentó a Uruguay en 2012 y 2016, con un gol en cada ocasión. Santiago del Estero también lo recibió dos veces: primero ante Chile en junio de 2021, cuando convirtió el tanto argentino, y luego en marzo de 2023, durante los festejos por el Mundial de Qatar, en la goleada 7-0 a Curazao donde marcó tres goles.
La primera noche: un golpe que preocupó
El debut de Messi en el Bicentenario fue el 27 de mayo de 2016, en un amistoso ante Honduras como preparación para la Copa América Centenario. Argentina ganó 1-0 con gol de Gonzalo Higuaín, pero el resultado quedó en segundo plano cuando el capitán sufrió un fuerte golpe y debió salir con molestias en la zona lumbar y la parrilla costal.
Tras el partido, fue trasladado a la clínica CIMAC, en pleno centro de San Juan, para realizarse estudios. La noticia de su presencia revolucionó el lugar y las imágenes de su llegada, rodeado de gente, se difundieron rápidamente.
La noche del 3-0 y el silencio de la Selección
Meses después, el 15 de noviembre de 2016, Messi regresó a San Juan para recibir a Colombia por las Eliminatorias rumbo a Rusia 2018. El equipo dirigido por Edgardo Bauza ganó 3-0 y el capitán abrió el marcador con un tiro libre espectacular, además de dar asistencias para Lucas Pratto y Ángel Di María.
Pero lo que ocurrió después del partido tuvo repercusión internacional: Messi, acompañado por todo el plantel, anunció en conferencia de prensa que los jugadores no volverían a hablar con los medios. La medida surgió tras una acusación periodística contra Ezequiel "Pocho" Lavezzi durante la concentración.
La goleada ante Nicaragua y el 0-0 con Brasil
El 7 de junio de 2019, el Bicentenario fue escenario de la noche más goleadora de Messi en San Juan. Argentina venció 5-1 a Nicaragua y el rosarino marcó dos tantos en pocos minutos; Lautaro Martínez también convirtió por duplicado y Roberto Pereyra completó la cifra.
La cuarta y última presentación fue el 16 de noviembre de 2021, cuando Argentina empató 0-0 con Brasil por las Eliminatorias para Qatar. No hubo goles ni festejos, pero esa jornada adquirió otro significado con el tiempo.
La charla con Scaloni que se reveló después
Tras aquel partido contra Brasil, Messi mantuvo una conversación privada con Lionel Scaloni que el entrenador reveló años más tarde. El equipo venía de ganar la Copa América 2021 en Brasil y arrastraba una racha invicta, pero la presión por clasificar al Mundial era enorme.
Scaloni contó que le preocupaban las expectativas generadas y temía que una frustración afectara al grupo. La respuesta de Messi, según relató el propio entrenador, fue contundente: "¿Qué importa? Seguimos, seguimos porque seguramente va a ir bien y, si no va bien, no pasa nada al intentarlo".
Con el tiempo, esas palabras se convirtieron en una especie de profecía: Argentina ganó la Finalissima ante Italia en 2022, levantó el Mundial de Qatar y volvió a consagrarse en la Copa América 2024.