Juicio Lebbos: La impactante declaración del padre que sacudió a la sala y reveló una frase escalofriante
El padre de Paulina Lebbos estremeció al tribunal con su declaración. Reveló una promesa escalofriante de un exgobernador, denunció un encubrimiento de años y describió el miedo de su hija. ¿Qué más dijo sobre los acusados y la investigación que tardó dos décadas en llegar a juicio?
El inicio del juicio por el crimen de Paulina Lebbos, ocurrido en 2006, tuvo un momento de máxima tensión con el testimonio de su padre, Alberto. En una declaración cargada de dolor y denuncias, Lebbos no solo apuntó contra los acusados César Soto y Sergio Kaleñuk, sino que también reveló una perturbadora promesa que, según él, le hizo un exgobernador. “Quedate tranquilo, vos no vas a trabajar más y vas a cobrar el sueldo toda la vida”, fueron las palabras que Lebbos asegura le dijo José Alperovich durante el velorio de su hija, ante las cuales reaccionó sacándolo del lugar.
¿Qué dijo el padre sobre los acusados?
Alberto Lebbos dirigió duras acusaciones contra César Soto, señalado como el principal responsable del homicidio. Recordó que su otra hija, Virginia, le contó que Paulina había llegado llorando en una ocasión porque Soto “le había agarrado el cuello” y que sentía miedo de que la matara. Describió al acusado como una persona con graves problemas de alcoholismo y drogadicción, y a Paulina como una “chica ambulancia” que siempre intentaba ayudarlo.
El dolor del padre también se centró en el desinterés de Soto por su propia hija. Relató que cuando nació su nieta Victoria, el acusado “brillaba por su ausencia”, sin comprar ni un pañal ni asumir responsabilidad alguna. Además, lo acusó de mentir en sus declaraciones al negar que había visto a Paulina el sábado previo a su desaparición, día en que, según Lebbos, habían almorzado juntos.
Denuncias de un encubrimiento estructurado
Uno de los puntos más graves de la declaración fue la denuncia de una maniobra de encubrimiento. Lebbos afirmó que el domingo 26 de febrero de 2006, en Raco, se habría “estructurado la brutal maniobra de encubrimiento que dura hasta el día de hoy”. Sostuvo que se montó toda una estructura para proteger a “hijos del poder”, incluyendo la destrucción de pruebas clave.
En este contexto, también apuntó contra el padre de Sergio Kaleñuk, a quien describió como un funcionario de alto rango, asesor en la Legislatura y hombre de confianza de Alperovich, manejando expedientes que el entonces gobernador firmaba “a ojos cerrados”. Lebbos denunció que se borraron rastros y se destruyeron pruebas de ADN, como pelos encontrados en el cuerpo de su hija.
Críticas al sistema judicial y un recuerdo desgarrador
El padre de la víctima cuestionó duramente el accionar de la justicia durante la investigación. “Acá no nos están representando a mi nieta y a mí… están representando a quien ya no puede defenderse porque manos asesinas arrancaron su vida”, expresó con amargura ante el tribunal. Denunció una “trampa” política en la Casa de Gobierno para apartar al fiscal Carlos Noguera, quien investigaba seriamente el caso, y reemplazarlo por Carlos Albaca, a quien acusó de destruir la causa durante siete años.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando relató el instante en que identificó el cuerpo de Paulina, hallado en Tapia. “Lo primero que veo es la puntita del pie… y ahí supe que era ella”, declaró, con la voz quebrada por el recuerdo. Cronistas presentes destacaron que, durante este testimonio desgarrador y directo, los acusados Soto y Kaleñuk permanecieron completamente imperturbables, sin mostrar reacción alguna.
Última llamada del teléfono de Paulina según @ALBERTO0809 pic.twitter.com/KskKwZ0TJW
— José Inesta (@JoseInesta) March 9, 2026
Al cierre de su declaración, Alberto Lebbos dejó en claro que su lucha no tiene otro interés que la verdad. “No tengo interés económico. Solo quiero que se haga justicia después de 20 años”, afirmó. El juicio, que comenzó este lunes con la negativa de los acusados a responder preguntas, continuará en los próximos días con la presentación de nuevas pruebas y testimonios, mientras el padre de Paulina sigue al frente de la querella en su incansable búsqueda de justicia.