Juicio por el crimen de Latiff: la defensa de Choque Vargas se aferra a un informe psiquiátrico que promete definir la causa
¿Puede un informe psiquiátrico salvar a Choque Vargas? La pericia que diagnostica un 'trastorno mental transitorio' fue el centro del debate. Las duras críticas de la fiscalía y la querella, y los detalles que podrían definir la sentencia.
La audiencia de este miércoles en Bariloche dejó al descubierto el corazón del juicio por el asesinato de Gastón Latiff: la pericia psiquiátrica del acusado Ismael Choque Vargas. Mientras la fiscalía y la querella buscan desacreditar el informe, la defensa lo erige como su principal escudo para intentar la absolución.
El debate se centró en la declaración de la psiquiatra Verónica Martínez, del Cuerpo de Investigación Forense, quien diagnosticó a Choque Vargas con un “trastorno mental transitorio incompleto” al momento del ataque, ocurrido el 10 de febrero de 2025 en una despensa del barrio San Francisco. Según su relato, el imputado actuó bajo una “emoción violenta”, una figura que los defensores Nelson Vigueras y Mónica Goye quieren aprovechar.
¿Qué dijo la psiquiatra sobre el estado mental de Choque Vargas?
Martínez explicó que el acusado presenta una personalidad paranoide, con un patrón de desconfianza crónica hacia los demás. Sostuvo que, en el momento del hecho, Choque Vargas sufrió un “apagamiento de la conciencia” que derivó en una “descarga motora” con rasgos de automatismo. Según la especialista, eso explicaría por qué el imputado no recuerda con precisión la cantidad de puñaladas que asestó a Latiff, quien murió por un corte profundo en el cuello pero también tenía otras seis heridas.
Ante la pregunta de si el imputado tuvo margen para elegir otra conducta, Martínez respondió con un “no” rotundo. Además, aseguró que Choque Vargas no simuló ni mintió, y que su relato fue coherente en todas las entrevistas. Incluso admitió que en un estado así la persona “no elige el lugar del cuerpo” donde impacta, lo que podría chocar con la puñalada letal en el cuello.
Las críticas de la fiscalía y la querella
La fiscal Betiana Cendón y la querellante Mónica Fragala cuestionaron con dureza la pericia. Cendón remarcó que la entrevista se realizó casi 20 días después del crimen, cuando lo ideal es hacerla en las primeras horas. Martínez, por su parte, reconoció como “un error involuntario” haber incluido términos jurídicos en un informe médico, como la referencia a la “emoción violenta”.
La psicóloga Liliana Bertucci, convocada por la querella, fue aún más crítica: tildó el informe de “falto de rigor metodológico”. Señaló que una sola entrevista es un “limitante” y que no se puede tomar “a la letra” el relato del acusado sin otros respaldos. Para Bertucci, no hay “certeza científica” para sostener el diagnóstico de Martínez.
¿Qué viene ahora en el juicio?
El tribunal, integrado por los jueces Sergio Pichetto, Bernardo Campana y Martín Arroyo, escuchará mañana a los últimos testigos. Según el cronograma, los alegatos podrían comenzar el viernes. La decisión final dependerá de cuánto peso le den los magistrados a esta pericia, que se convirtió en el eje de la estrategia defensiva.