Jujuy se despide de la ley de farmacia de los 60: el medicamento será un bien social y la venta ilegal queda en la mira
Jujuy prepara su propia ley de farmacia: el medicamento como bien social, límites a la venta ilegal y la promesa de que cada barrio tenga su farmacia. ¿Qué más incluye?
La provincia de Jujuy está a punto de dar un salto histórico en materia sanitaria. Tras décadas bajo una normativa nacional de los años 60, la Legislatura avanza con un proyecto propio que redefine el rol del medicamento y promete un cerrojo contra la venta ilegal.
La iniciativa, consensuada entre el Colegio de Farmacéuticos, el Consejo de Farmacéuticos, el Ministerio de Salud y la Comisión de Salud de la Legislatura, establece distancias mínimas para que las farmacias lleguen a los barrios y otorga herramientas inéditas para sancionar a quienes comercialicen fuera del circuito legal.
Así lo confirmaron Gustavo Martínez, presidente del Colegio de Farmacéuticos, y Cristina Fasia, representante del Consejo de Farmacéuticos, quienes detallaron los ejes centrales de la flamante legislación.
¿Qué cambia con la nueva ley?
Uno de los pilares es la mirada sanitaria: el medicamento pasa a considerarse un bien social. La norma garantiza que todos los jujeños accedan a productos seguros, y para eso limita la venta exclusivamente a farmacias, donde un profesional farmacéutico supervisa cada operación.
"Esta es una ley moderna con una mirada sanitaria donde se destaca el medicamento como un bien social y asegura que todos los jujeños tengan acceso a un medicamento seguro", explicó Martínez, y remarcó: "Por eso se autoriza la venta únicamente dentro de farmacias, donde hay un profesional involucrado. Esto nos parece clave por el riesgo sanitario que implica encontrar medicamentos fuera de estos lugares".
Además, la nueva legislación brinda al Ministerio de Salud herramientas más contundentes para combatir la venta ilegal en comercios no habilitados o en la vía pública. Se busca resguardar la cadena de frío y la trazabilidad completa: desde los laboratorios y droguerías hasta el mostrador.
Farmacias en cada barrio
Otro punto central es la regulación de nuevas aperturas mediante la fijación de distancias mínimas. La medida apunta a fomentar la radicación de farmacias en los barrios y periferias, una necesidad que se hizo evidente durante la pandemia.
"La intención, como quedó demostrado en la época del COVID, es que cada barrio tenga su centro vecinal y también una farmacia accesible", sostuvo Martínez.
En cuanto al panorama actual, los profesionales confirmaron que el abastecimiento de medicamentos es normal en la provincia, sin faltantes de consideración más allá de cuestiones logísticas estacionales. También resaltaron el crecimiento sostenido en la matriculación de jóvenes farmacéuticos, aunque advirtieron sobre los desafíos pendientes para cubrir vacantes en el sistema público de salud.
Las asimetrías salariales frente al sector privado y las restricciones por el régimen de bloqueo de título y dedicación exclusiva siguen siendo los principales escollos. La nueva ley, mientras tanto, promete sentar las bases para un modelo sanitario más equitativo y seguro.