“Junior” Vivas volvió a caer: la Justicia federal apunta a lo que nadie le había revisado
Ya estuvo preso por narcotráfico, pero ahora la Justicia federal le apunta a algo distinto: los 16 vehículos secuestrados y las maniobras para blanquear el dinero de la banda. Hay dos prófugos y una estructura patrimonial que intentan desarmar.
Arnaldo Andrés Vivas, el narco conocido como “Junior” que ya purgó una condena por drogas, fue detenido otra vez este martes en una causa que esta vez pone la lupa sobre su dinero. La investigación la lleva el fiscal federal Franco Benetti y busca desarmar la estructura financiera de una presunta organización narcocriminal.
El operativo no fue un allanamiento aislado. Se ejecutaron nueve pedidos de detención y se secuestraron 16 vehículos, según los primeros reportes oficiales. Los procedimientos los hizo la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y los habilitó el juez federal de Garantías Carlos Vera Barros.
Los rastrillajes se repartieron entre Rosario y localidades cercanas: Granadero Baigorria, Funes, Ibarlucea y Casilda. También hubo un domicilio en la provincia de Buenos Aires. Fuentes de la causa confirmaron varias aprehensiones, aunque dos personas que eran buscadas seguían prófugas al cierre de esta nota.
¿Qué busca la Justicia con los autos secuestrados?
La fiscalía pidió formalmente quedarse con los 16 rodados para someterlos a peritajes. La hipótesis es que esos vehículos forman parte del patrimonio que la organización habría acumulado con plata del narcotráfico. El objetivo es identificar bienes comprados de forma ilícita y reconstruir las maniobras financieras usadas para blanquear las ganancias de la venta de drogas.
La causa apunta a desentrañar la estructura económica de la banda, un aspecto que en las investigaciones anteriores por tráfico no había sido el eje central.
Un nombre pesado en los tribunales federales
Vivas no es un desconocido para la Justicia. En junio de 2017, la Policía Federal lo detuvo en avenida Pellegrini y Río de Janeiro, en Rosario, durante una operación por tráfico de cocaína. Ese procedimiento se bautizó “Corona Millonaria” por los distintivos que tenían los estupefacientes incautados.
Aquella vez, la investigación derivó en 15 allanamientos en zonas calientes como Villa Banana, Santa Lucía, el Fonavi Latinoamérica, Granadero Baigorria y Funes. Se secuestraron cerca de 2,5 kilos de cocaína, dinero en efectivo, armas de fuego y un importante lote de vehículos: cinco camionetas de alta gama, cinco autos, seis motos y un cuatriciclo.
Los investigadores le atribuyeron a Vivas un rol central en la estructura que se encargaba de abastecer, fraccionar, distribuir y vender droga. En esa causa compartió responsabilidades con su hermano Marcelo y su hermanastro Eduardo Sánchez.
La condena que ya cumplió
En noviembre de 2020, Vivas —hoy de 39 años— fue condenado a ocho años de prisión por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 de Rosario. Fue en el marco del juicio contra la organización que lideraba Javier “Rengo” Insaurralde y su entorno familiar, una banda que compraba droga al por mayor en Lomas de Zamora para distribuirla en territorio santafesino. El fallo dejó condenas de hasta 18 años para el principal cabecilla.
Los expedientes de la PSA de 2017 también investigaron supuestas conexiones e hilos de mando entre Vivas e Insaurralde, incluso mientras ambos estaban alojados en el penal federal de Villa Devoto.
Con esta nueva detención, la Justicia federal intenta cerrar el círculo sobre el patrimonio de la red. La pregunta que ahora intentan responder es adónde fueron los fondos ilícitos y qué conexiones societarias o familiares se usaron para darles apariencia legal.