Juntó tapitas en su garage y hoy sus muebles de plástico reciclado sorprenden a todos
Lo que para muchos era basura, para Josefina Diez se volvió un negocio. Empezó juntando tapitas en el garaje de su casa y hoy fabrica muebles con plástico reciclado. ¿Cómo pasó de 20.000 tapitas a un contenedor de 40 kilos?
Josefina Diez empezó en 2020 con una trituradora manual y un horno casero en el garaje de su casa en Mar del Plata. Seis años después, su emprendimiento MarSinPlast ya recuperó más de 115 toneladas de plástico y fabrica muebles y objetos de diseño.
La historia de Josefina arrancó mucho antes de la pandemia. Creció en el barrio La Perla y desde chica le llamaba la atención la cantidad de residuos que quedaban en la arena después de cada temporada turística. Ese interés la llevó a estudiar Gestión Ambiental en la UTN, pero al recibirse sintió que necesitaba pasar de la teoría a la práctica.
En 2020, con 25 años, se encerró en el garaje familiar a experimentar. Compró una trituradora manual y adaptó un horno doméstico para fundir plásticos. Su objetivo: encontrar la forma de reutilizar esos materiales que contaminaban las playas de su ciudad.
De las tapitas a los muebles: cómo funciona el proceso
Con la ayuda de sus padres, Gabriela y Hugo, Josefina empezó a pedirles a los vecinos que separaran tapitas y envases. La convocatoria se viralizó por redes sociales y WhatsApp, y cada vez más personas se sumaron a llevar sus residuos a la casa.
Los primeros productos fueron llaveros, macetas y comederos para mascotas. Con el tiempo, el proyecto creció y empezó a fabricar placas de plástico reciclado para construir muebles. Según datos de septiembre de 2026, MarSinPlast ya había recuperado más de 115 toneladas de residuos, es decir, 115.000 kilos de material que volvieron a tener uso.
El proceso arranca con la recolección de materiales que vecinos, escuelas y empresas acercan al taller. Los residuos se clasifican por tipo y color, se trituran y luego se funden y prensan en moldes especiales. Así se obtienen placas resistentes que pueden cortarse y ensamblarse en distintos objetos.
Qué se puede hacer con 20.000 tapitas
Una de las cifras que mejor muestra la magnitud del trabajo: se necesitan 20.000 tapitas de gaseosa para fabricar un solo contenedor portamacetas de 40 kilos de plástico reciclado.
Hoy, MarSinPlast fabrica muebles, estantes, macetas, cajoneras, comederos para mascotas, accesorios y artículos de decoración. El objetivo no es solo evitar que los residuos terminen contaminando el ambiente, sino también demostrar que pueden convertirse en productos útiles y de valor.
El salto a los muebles y la fama en redes
El proyecto dio un salto clave cuando Josefina y su familia decidieron ampliar la producción y pasar de los objetos pequeños a los muebles. Su papá, con experiencia en carpintería, fue fundamental para esa etapa: juntos empezaron a transformar las placas recicladas en cajoneras, estantes y mobiliario para hogares y comercios.
El cambio permitió reciclar más plástico y consolidar un modelo de economía circular, manteniendo los materiales en uso y reduciendo la generación de residuos. A pesar del crecimiento, la iniciativa sigue siendo familiar.
Además de fabricar productos, Josefina empezó a mostrar el proceso en redes sociales. Sus videos y consejos para separar residuos la convirtieron en “La Chica del Plástico”, con más de 130.000 seguidores en Instagram. Su trabajo fue reconocido con premios como Creators of Tomorrow 2023 y Vecino Emprendedor 2026. También da talleres y charlas educativas para escuelas, empresas y organizaciones.
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