Jura de una jueza en Ushuaia con la ausencia de tres ministros: la interna judicial quedó al descubierto
Tres ministros del Superior Tribunal de Justicia no asistieron a la jura de María Elena Guerrero. ¿Qué motivó su ausencia y qué consecuencias podría tener para el Poder Judicial fueguino?
La designación de María Elena Guerrero como titular del Juzgado de Familia y Minoridad 1 de Ushuaia generó un fuerte cruce dentro del Poder Judicial fueguino. La ceremonia de juramento evidenció una profunda división en el Superior Tribunal de Justicia, ya que tres de sus cinco miembros decidieron no participar del acto.
¿Quiénes faltaron y por qué?
La jueza María del Carmen Battaini, presidenta del Superior Tribunal, junto a los jueces Carlos Gonzalo Sagastume y Javier Muchnik, no asistieron a la jura. Los tres habían firmado una Acordada en la que manifestaron su desacuerdo con la elección de Guerrero, argumentando que otros postulantes al cargo contaban con mejores antecedentes.
En contraposición, los únicos que estuvieron presentes fueron la jueza Edit Miriam Cristiano, presidenta del Consejo de la Magistratura, y el juez Ernesto Löffler, quien tomó el juramento. Esta diferencia de posturas dejó en evidencia la grieta que existe en el máximo órgano judicial en torno a este nombramiento.
Un conflicto que impulsa cambios
La discrepancia entre el Superior Tribunal y el Consejo de la Magistratura por la selección de Guerrero activó la necesidad de reformar el reglamento del concurso para jueces. Desde el propio Superior Tribunal se impulsa una modificación integral del proceso de selección, buscando evitar futuras controversias de este tipo.
Durante el acto, el juez Löffler resaltó la importancia de cubrir esta vacante para el correcto funcionamiento del Poder Judicial. Además, instó a la nueva magistrada a conducir su equipo con «empatía, cercanía y celeridad» en la resolución de conflictos.
El perfil de María Elena Guerrero
Guerrero fue designada mediante la Acordada 70/2026 del Superior Tribunal de Justicia. Hasta su nombramiento, se desempeñaba como prosecretaria, siendo colaboradora directa de la jueza Cristiano durante los últimos tres años.
Con más de trece años de ejercicio profesional, la nueva jueza está especializada en Derecho de Familia. Además, es escribana, magíster en Derecho Administrativo por la Universidad Austral y realizó diversas diplomaturas de especialización.
El Consejo de la Magistratura, al fundamentar su decisión, valoró la solidez de los conocimientos jurídicos demostrados en el examen escrito, la adecuada fundamentación de sus respuestas y la correcta aplicación de la normativa vigente. También ponderó su trayectoria en el ámbito del derecho de familia, destacando su intervención en casos de vínculos filiales, regímenes de cuidado, alimentos, violencia familiar y protección de personas vulnerables.