Justicia de Metán ordena el regreso de dos niños a Córdoba y marca un camino de esperanza para la familia
La Justicia de Metán resolvió un delicado caso familiar: dos niños deberán regresar a Córdoba con su padre. ¿Qué factores influyeron en la decisión?
En una resolución que priorizó el interés superior del menor, la jueza María José Lezcano, titular del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil de Personas y Familia de Segunda Nominación de Metán, dispuso el reintegro de dos hermanitos a su centro de vida en la provincia de Córdoba. La medida, solicitada por el padre de los menores, busca restablecer la estabilidad que habían perdido tras mudarse a Salta sin el consentimiento paterno.
¿Cómo se originó el conflicto?
Los niños habían viajado a Metán en diciembre del año pasado junto a su madre para pasar las fiestas. Sin embargo, lo que parecía una visita temporal se transformó en una radicación definitiva, decisión que el progenitor no aprobó. Ante esta situación, el Juzgado de Primera Instancia y Tercera Nominación en lo Civil, Comercial, de Conciliación y Familia de Córdoba emitió un oficio bajo la Ley 22.172, solicitando a la justicia salteña que arbitre los medios necesarios para concretar la restitución inmediata de los menores a su hogar.
Durante el trámite, un informe socioambiental encendió las alarmas: se detectaron indicadores de riesgo vinculados a condiciones socioeconómicas y ambientales desfavorables, además de posibles situaciones de violencia intrafamiliar. También se observaron afecciones respiratorias y alérgicas en los niños, sin controles médicos suficientes al momento de la intervención.
Un fallo con perspectiva humana
La jueza Lezcano no se limitó a dictar una orden fría. En su sentencia incluyó un apartado redactado en un lenguaje claro y accesible, dirigido tanto a los progenitores como a los propios niños. En la audiencia, los pequeños le regalaron un dibujo a la magistrada y al equipo del tribunal, un gesto que refleja el clima de contención que se buscó generar.
En su mensaje, la jueza explicó que será el magistrado cordobés quien decida el futuro de la familia, tal como lo establece la ley. Subrayó que la orden del juez de Córdoba es la que mejor resguarda a los menores y, por lo tanto, debe cumplirse sin demoras. Además, instó a ambos padres a mejorar en su rol y a llegar a acuerdos para no perjudicar a sus hijos.
“La madre deberá corregir conductas aprendidas de fuertes vivencias personales y sanarlas, para poder llevar adelante su rol materno de manera saludable. Descuento que con el correspondiente acompañamiento profesional podrá hacerlo”, señaló la magistrada, quien también recordó que ambos son figuras esenciales y vitales en la vida de los niños.
A los pequeños les dedicó unas palabras cargadas de ternura: “Quiero decirles que conocerlos ha sido un honor para el equipo de este Juzgado, y en especial para mí. Son ustedes dos niños MARAVILLOSOS, nos guardamos sus besos y abrazos en nuestros corazones. Ojalá mis palabras puedan llevárselas en sus recuerdos: sean niños felices, solo ocúpense de estudiar y jugar mucho y dejen que los grandes solucionen los temas de adultos”.
Las medidas dispuestas
El fallo ordena el reintegro de los niños a su centro de vida en Córdoba, pero con resguardos para que la restitución se concrete de la manera menos perjudicial y sin exponerlos a nuevos conflictos entre los padres. Se dispuso la entrega provisoria de los menores al progenitor, únicamente con el fin de realizar el traslado.
Además, se dio intervención a la Secretaría de Primera Infancia, Niñez y Familia para acompañar la ejecución de la medida. Como protección adicional, se ordenó a la madre abstenerse de ejercer cualquier tipo de violencia física, verbal o psicológica hacia sus hijos. Al padre se le exhortó a garantizar el contacto de los niños con la madre, dejando en claro que las modalidades de visita serán definidas por el juez competente en Córdoba.