Justicia exprés: así funciona el nuevo sistema que agiliza los casos de flagrancia en Córdoba
¿Sabías que Córdoba ya tiene un sistema para resolver delitos en flagrancia en tiempo récord? Descubrí cómo funciona y qué pasa con los detenidos.
La Justicia cordobesa puso en marcha un mecanismo que promete acelerar los procesos penales como nunca antes. El nuevo sistema de flagrancia ya está operativo desde marzo y apunta a resolver en tiempo récord los casos donde el delito es evidente. Pero, ¿qué implica exactamente y cómo se aplica?
¿Qué se considera flagrancia?
Se habla de flagrancia cuando una persona es sorprendida en el momento exacto en que comete un delito o es perseguida inmediatamente después. También aplica si la víctima la reconoce en el acto o si lleva consigo objetos o rastros que la vinculan directamente con el hecho.
Las fiscales Cecilia Battistini y María Lourdes Compagnucci, del Ministerio Público Fiscal, explicaron en Canal 10 los detalles de esta nueva metodología que introduce mayor oralidad, celeridad y audiencias tempranas para destrabar causas de manera más veloz.
La nueva Unidad Fiscal de Flagrancia
Para llevar adelante este plan, se creó la Unidad Fiscal de Flagrancia (UFF), con dos sedes en la ciudad de Córdoba: una en barrio Residencial América (Norte) y otra en Observatorio (Sur). Su misión es atender de forma especializada los casos de flagrancia en adultos, una problemática típica de las grandes urbes.
La lógica es contundente: si el hecho está claro desde el inicio, la respuesta judicial también puede ser más rápida y ajustada al conflicto. En el circuito intervienen la policía, la unidad fiscal, la defensa pública o privada, los juzgados de control y el servicio penitenciario.
Dependiendo de cada situación, el desenlace puede ser una condena, una suspensión del proceso a prueba, un archivo, una salida restaurativa si las partes lo aceptan, la elevación a juicio ante una cámara del crimen o un sobreseimiento. El objetivo central es ganar tiempo y ofrecer soluciones tempranas y variadas.
¿Qué ocurre tras una detención en flagrancia?
El protocolo se activa de inmediato. Primero se identifica al detenido: se le toman fotografías, interviene un médico forense y se le garantiza el acceso a un abogado defensor sin demoras.
Luego se evalúa si la persona permanecerá detenida o recuperará la libertad, y si corresponde imputarla. En paralelo, la víctima declara rápidamente, evitando esperas innecesarias y procurando que no exista contacto con el imputado.
Después comienza la recolección de pruebas, se toma declaración al sospechoso, se abren instancias de negociación para alcanzar una resolución justa si las partes lo consideran, y se prepara una audiencia temprana para definir el caso.
Estas audiencias tempranas se perfilan como una de las herramientas más valiosas del sistema. En los primeros meses de funcionamiento, ya se registraron resultados concretos que respaldan la iniciativa.