Karina Milei perdió a una de sus manos derechas en Olivos: la salida que nadie vio venir
La renuncia de una funcionaria de máxima confianza de Karina Milei destapó una interna feroz en Olivos: filtraciones, doce despidos y un operativo que todavía nadie explica del todo. ¿Qué pasó puertas adentro de la residencia?
María Belén Agudiez, una de las funcionarias de máxima confianza de Karina Milei, presentó su renuncia como Subsecretaria de Planificación General del organismo que conduce la hermana del Presidente. La dimisión se formalizó a través del Decreto 1055/2026 publicado en el Boletín Oficial, en un contexto de fuertes tensiones internas por sospechas de filtraciones en la residencia oficial.
La salida de Agudiez se produjo después de los cambios en la seguridad de la Quinta de Olivos, que ahora quedó bajo la órbita de Casa Militar. Según argumentaron desde el Ejecutivo, la medida respondió a “filtraciones que afectan la seguridad presidencial”. Como parte de esa reestructuración, doce miembros del personal civil fueron despedidos y el resto de la dotación se reacomodó en otras dependencias, incluida la Casa Rosada.
El decreto que aceptó la renuncia lleva la firma del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y agradece a la funcionaria por “los servicios prestados” en el desempeño del cargo. La dimisión había sido presentada el domingo, según consignó la resolución oficial.
Una interna que escaló en silencio
En paralelo a la renuncia, Karina Milei disolvió la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, que estaba a cargo de Osvaldo Javier Sosa, un familiar de Agudiez. La seguridad del Presidente pasó a manos de la Casa Militar, que dirige Sebastián Ignacio Ibáñez.
El clima interno venía caldeado desde la semana pasada, cuando le impidieron la entrada al predio a personal de la Quinta de Olivos, entre cocineros, jardineros y trabajadores de limpieza, en medio de las sospechas por las filtraciones.
Qué cambia con la llegada de Casa Militar
El Gobierno había anunciado días atrás que el general de brigada Ibáñez asumiría “la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, así como de las residencias transitorias del Presidente de la Nación y de su familia”, con el objetivo de fortalecer la seguridad y agilizar los procesos administrativos internos.
El Ejecutivo justificó la medida en la necesidad de elevar “los estándares de eficiencia y seguridad del Presidente y de su entorno”, en un contexto de “escalada de la inseguridad a nivel global” y de cara a la visita del papa León XIV a la Argentina. Esa visita implicaría un riesgo adicional por el gran movimiento de “personal ajeno” que se prevé para las obras y los servicios necesarios para acondicionar la actividad oficial.
Con la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, se separaron las funciones de seguridad, administración y control. Las tareas administrativas, de limpieza y cocina seguirán en manos de personal civil.
Para el Gobierno, el traspaso a Casa Militar “posibilitará reducir la estructura formal y la cantidad de personal que allí permanece”. El proceso administrativo de transferencia de responsabilidades y bienes se concretará en los próximos 60 días.
De esta manera, el organismo que encabeza la hermana del Presidente sumó aún más competencias sobre la seguridad presidencial y su entorno, tanto en las inmediaciones de la Casa Rosada como en todos los lugares donde se encuentre Javier Milei, dentro del territorio nacional o en el exterior.