Karina Winckler y su crudo diagnóstico: «Circular por el Chaco es un sobrevivir diario»

¿Sabés por qué Karina Winckler asegura que manejar en el Chaco es un sobrevivir diario? Conocé los peligros ocultos de las rutas 11 y 16 y el dato que preocupa a los hospitales.

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Karina Winckler y su crudo diagnóstico: «Circular por el Chaco es un sobrevivir diario»
Karina Winckler y su crudo diagnóstico: «Circular por el Chaco es un sobrevivir diario»

Karina Winckler, referente de Ficvi, encendió las alarmas sobre la inseguridad vial en el Chaco y aseguró que transitar por las rutas provinciales, especialmente las nacionales 11 y 16, se transformó en una odisea cotidiana.

En diálogo con Radio Libertad, la dirigente no ahorró calificativos: «Es un sobrevivir diario». Su diagnóstico apunta tanto a la infraestructura deficiente como al comportamiento de los propios conductores.

¿Qué pasa en las rutas 11 y 16?

Winckler, que recorre esas vías habitualmente por trabajo, describió un combo peligroso: exceso de velocidad, sobrepasos indebidos y encandilamiento. «La ruta 11 especialmente es compleja por el exceso de velocidad, el sobrepaso y el encandilamiento. Yo me manejo mucho de madrugada y por la noche, y la verdad que es complejo», detalló.

Pero su preocupación va más allá de los autos. Los motociclistas son, para ella, el eslabón más vulnerable. «Me duele ver motociclistas, personas en motos, porque a veces nos olvidamos que son personas. Son personas que se trasladan por distintos motivos, con mucha precariedad, y también hay una falta de empatía en general», expresó.

Violencia vial: mucho más que alcohol y velocidad

Para Winckler, la violencia en las rutas no se limita a lo que la ley castiga. «Muchas veces creemos que violencia es manejar con exceso de velocidad o conducir estando alcoholizado, pero violencia también es ese sobrepaso por lugares que no corresponden, el encandilamiento, el no respeto de la norma y también la forma en que nos tratamos entre nosotros en la vida pública», afirmó.

Y añadió un concepto contundente: «Violencia también es no tener una infraestructura perdonadora, como decimos nosotros, y violencia especialmente es la no asistencia a las víctimas de tránsito». En ese marco, sentenció: «Cuando hay una víctima de tránsito, es un reflejo de que todo lo demás falló, y no podemos ser indiferentes a eso».

Licencias de conducir: ¿se otorgan con demasiada facilidad?

La referente también apuntó contra el sistema de emisión de licencias. «Si hay desconocimiento de aspectos básicos de las normas de tránsito, de las prioridades, por ejemplo, entonces es un llamado a revisar cómo se están extendiendo las licencias de conducción», señaló. Y fue más allá: «Cuando hablamos de licencias, en la Argentina en general hacemos agua».

El sistema de salud, al borde del colapso

Otro de los ejes de la entrevista fue el impacto de los siniestros en los hospitales. Winckler reveló que un establecimiento de referencia chaqueño llegaba a atender alrededor de 500 personas por mes por accidentes de tránsito, unas 16 por día. «Estamos hablando de aproximadamente 16 por día, para tener una idea», explicó.

Esa cifra evidencia la presión sobre ambulancias, recursos prehospitalarios y personal especializado. «Sabemos que es evitable, entonces hay que hacer lo que hay que hacer», insistió al reclamar políticas de prevención más fuertes.

La falta de estadísticas oficiales de lesionados

Winckler también expuso un vacío grave: «La Argentina no tiene estadísticas oficiales de lesionados». En encuentros internacionales, el país aparece sin datos consolidados sobre heridos, a diferencia de lo que ocurre con los fallecidos.

Según su relato, desde organismos nacionales le confirmaron que se trabaja para construir esos datos, aunque hay dificultades para coordinar la información entre jurisdicciones y sistemas de salud. «Hay que empezar a ver cuántos lesionados también tenemos, porque eso nos va a posicionar en un lugar donde nos va a exigir decisiones», sostuvo.

Para la dirigente, medir solo las muertes no alcanza: las consecuencias sociales, sanitarias, económicas y familiares de la siniestralidad vial son mucho más amplias.

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