Katopodis fue a la audiencia de AySA y apuntó contra los "amigos de Milei y Caputo"
¿Cuánto va a pesar en el bolsillo el nuevo cuadro tarifario de AySA y qué pasa con las obras que quedaron frenadas? La audiencia dejó expuestas dos cifras que el Gobierno nacional prefiere no poner en la misma frase.
El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, se presentó en la audiencia pública que el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) convocó para tratar la propuesta de AySA de modificar los coeficientes zonales que inciden en las tarifas del servicio. Allí rechazó los aumentos que impulsa el Gobierno nacional y advirtió que las obras de agua y cloacas en el AMBA están detenidas.
"Por indicación del Gobernador Kicillof, y en representación de todos y todas las bonaerenses nos presentamos en la Audiencia Pública de AySA para rechazar el tarifazo y denunciar la estafa de su privatización", explicó el funcionario provincial.
El eje del reclamo
Katopodis centró su exposición en dos puntos: el costo que la suba representa para los usuarios y la falta de inversión en infraestructura. "¿Para qué vender una empresa superavitaria que todos los argentinos, con mucho esfuerzo, logramos poner en equilibrio? Para que los grupos económicos amigos de Milei y Caputo hagan un negociado", aseguró.
Y sumó: "El gobierno nacional decidió rematar AySA y hacer que sean los usuarios de 26 municipios bonaerenses y CABA quienes paguen las consecuencias".
Según sus números, las tarifas ya acumulan un alza del 555%, por encima del 300% de inflación, y casi 300 obras que estaban en ejecución en 2023 quedaron frenadas.
"Como pasó ayer en Brasil, estas políticas van a tener un freno. No vamos a permitir que dejan a un país sin obra pública y a millones de ciudadanos sin agua ni cloacas por 30 años", concluyó.
Qué dice la propuesta de AySA
El planteo de la empresa alcanza al 60% de los hogares de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, con una suba promedio del 22,6%. Si se aprueba, cerca de 2 millones de hogares pasarán de abonar $29.116 mensuales más impuestos a $35.710, a valores de septiembre de 2026 y sin contar las actualizaciones por inflación.
En los últimos tres años, las tarifas de AySA subieron un 555% en términos nominales y la recaudación por el cobro del servicio creció un 135% en términos reales. En paralelo, la inversión en obras de agua y saneamiento cayó un 75% en términos reales.
Obras frenadas y cobertura pendiente
El impacto de esa caída se ve en los proyectos de infraestructura. Entre 2019 y 2023, AySA finalizó 1.307 obras para mejorar y ampliar los servicios. En diciembre de 2023 había 273 en ejecución; a mayo de 2026, ninguna registraba avance físico y el Gobierno nacional no había iniciado nuevos proyectos.
La consecuencia directa es sobre la vida cotidiana de millones de personas. En el AMBA, 3,7 millones de habitantes (24,5%) no tienen acceso al agua de red y 5,5 millones (36,4%) no cuentan con servicio de cloacas.
Desde el Ejecutivo bonaerense cuestionaron "una política que incrementa el costo de los servicios públicos para los usuarios sin garantizar las inversiones necesarias para sostener, mejorar y ampliar la infraestructura". Y remarcaron que el acceso al agua potable y al saneamiento "constituye un servicio esencial para la salud pública, el desarrollo de las comunidades y la calidad de vida de la población", por lo que cualquier discusión tarifaria debe ir acompañada de un plan de obras e inversiones que amplíe la cobertura.
En representación de todos y todas las bonaerenses, por indicación de @Kicillofok, me presenté en la Audiencia Pública de AySA para rechazar el tarifazo y denunciar la estafa de su privatización. ¿Para qué vender una empresa superavitaria que todos los argentinos, con mucho esfuerzo, logramos poner en equilibrio? Para que los grupos económicos amigos de Milei y Caputo hagan un negociado. El gobierno nacional decidió rematar AySA y hacer que sean los usuarios de 26 municipios bonaerenses y CABA quienes paguen las consecuencias. Estas tarifas ya sufrieron un incremento del 555%, muy por encima del 300% de inflación, y encima paralizaron casi 300 obras que estaban en ejecución en 2023. Como pasó ayer en Brasil, estas políticas van a tener un freno. No vamos a permitir que dejen a un país sin obra pública y a millones de ciudadanos sin agua ni cloacas por 30 años.
— Gabriel Katopodis (@gkatopodis) October 26, 2026