Kicillof responde a Milei con un dato clave sobre YPF que pocos conocen
Tras el fallo a favor de Argentina en Nueva York, Axel Kicillof desarmó con datos el argumento de la reprivatización. ¿Qué ocultan los números de la era Repsol y por qué insiste en que perder YPF sería un error histórico?
El gobernador bonaerense Axel Kicillof salió al cruce de las declaraciones del presidente Javier Milei y aprovechó el histórico fallo a favor de Argentina en Nueva York para defender con cifras contundentes la nacionalización de la petrolera. En una conferencia en La Plata, desgranó los riesgos que, según él, implica la idea de reprivatizarla.
“La privatización de YPF condujo a un verdadero desastre para la empresa y, sobre todo, para el país”, sentenció el mandatario provincial. Su exposición fue una clase detallada sobre la historia energética argentina y una advertencia sobre el futuro.
¿Qué pasó cuando YPF era de Repsol?
Kicillof detalló el período entre 1997 y 2011, bajo la gestión de Repsol. Según sus números, la producción de petróleo y gas se redujo a la mitad, y las reservas sufrieron un desplome similar. Esto, explicó, convirtió a un país exportador de combustibles en uno dependiente de las importaciones.
“El problema no era que YPF fuera poco rentable, sino que Repsol decidió invertir en otros países”, afirmó. Esta estrategia generó un impacto negativo de miles de millones de dólares en la balanza comercial y en la disponibilidad de divisas.
El giro con la recuperación y el rol de Vaca Muerta
El Gobernador destacó que la recuperación del 51% de la empresa en 2012, durante el gobierno de Cristina Kirchner, se hizo respetando la Constitución y la ley de expropiaciones. Se declaró a YPF como bien de interés público y se compensó a Repsol, llegando a un acuerdo amistoso.
El cambio, dijo, fue inmediato. Se interrumpió la caída de la producción y comenzó un proceso de recuperación ligado al desarrollo de Vaca Muerta. “Se multiplicó el ritmo de perforaciones: en el primer año se realizaron aproximadamente 135, un incremento de casi diez veces”, graficó Kicillof.
La batalla legal en tribunales de EE.UU.
El mandatario explicó el intrincado conflicto judicial. Un accionista minoritario quebró y su derecho a litigar fue comprado por el Fondo Burford por 15 millones de dólares. Este fondo demandó, argumentando que el Estatuto privado de YPF (creado en los 90) tenía más validez que la ley argentina.
“La jueza Preska resolvió que sí correspondía juzgarlo en Nueva York y le dio la razón al Fondo”, relató. Sin embargo, la Cámara de Apelaciones revirtió ese fallo, confirmando que la nacionalización respetó la ley local. “Lo que se hizo hoy fue poner las cosas en su lugar”, celebró.
La advertencia final y el llamado a la defensa
Kicillof lanzó una dura advertencia sobre los riesgos de insistir en que la recuperación estuvo mal hecha. “Es riesgoso y contrario al interés del país”, afirmó, porque puede abrir la puerta a nuevos reclamos internacionales.
Para finalizar, trazó una línea clara: “Hay que defender al Estado, al pueblo argentino y la soberanía nacional en todos los casos”. Insistió en que YPF debe ser nacional para proteger el bolsillo de la gente y usar la energía como palanca de desarrollo industrial, algo que, según él, el gobierno de Milei no comprende.