La Abadía de Victoria se prepara para una elección histórica: quién quedará al frente
La comunidad benedictina de Victoria ya tiene fecha para elegir a su nuevo abad, pero la historia del monasterio guarda un detalle que pocos conocen. ¿Quién quedará al frente de la abadía?
La Abadía del Niño Dios de Victoria se encamina hacia una jornada decisiva: el 7 de noviembre los monjes benedictinos elegirán a su nuevo abad en un capítulo conventual electivo que arrancará a las 9.30, después de la misa votiva del Espíritu Santo.
El anuncio lo hizo el obispo de Gualeguaychú, Héctor Zordán, quien llamó a acompañar el proceso. Desde el obispado señalaron que la Iglesia diocesana está llamada a sostener este acontecimiento eclesial y a unirse en oración con la comunidad benedictina durante los meses de preparación espiritual.
"Nos alegramos por este paso de Dios por la vida de nuestros queridos monjes benedictinos, pidiendo al Señor que sea también un momento de gracia para toda nuestra Iglesia de Gualeguaychú", expresaron desde el obispado.
Cómo será la ceremonia
Una vez realizada la elección, el nuevo abad será instalado en su cargo. Ese mismo día se concretará el rito de obediencia de los monjes y el canto del Te Deum en la Iglesia abacial. La bendición abacial, en tanto, quedará para más adelante, en una eucaristía.
Hoy la abadía está a cargo del padre Carlos Daniel Ambort, que cumple la función de prior administrador, junto al abad emérito Carlos Oberti.
Una transición que viene de 2021
El victoriense Carlos Martín Oberti renunció a su cargo de abad en 2021, después de 24 años de servicio abacial. Fue el primer abad nacido en Victoria en dirigir el convento benedictino, un puesto que había asumido en 1997.
En aquel momento, la comunidad benedictina comunicó que Oberti había presentado su renuncia por razones de índole estrictamente personal, y que se había designado como superior con el título de prior administrador al padre Carlos Daniel Ambort, hasta entonces segunda autoridad de la Abadía.
Oberti había llegado al cargo en reemplazo del gualeguaychuense Eduardo Ghiotto, monje que gobernó la comunidad durante 27 años.
Un monasterio con historia y sello propio
La Abadía de Victoria fue fundada el 30 de agosto de 1899 por miembros de la Abadía de Belloc, Francia, y se convirtió en el primer monasterio benedictino de Hispanoamérica. Está ubicada sobre una de las siete colinas de la ciudad de Victoria, ocupa 421 hectáreas a un costado de la ruta 11.
El lugar se hizo conocido por sus producciones de licor, dulces y quesos. El monje Jorge Martínez, fallecido en 2007 a los 85 años, fue célebre por la elaboración de los licores Monacal.
El hermano Jorge recorría distintos sitios en busca de yuyos y hierbas —poleo, melisa, cedrón, menta— y con ellos logró una combinación equilibrada de 73 hierbas que, maceradas, dieron vida a la variedad seca del tradicional licor Monacal. El licor seco llegó trece años después de que se entregara a experimentar, guiándose por la fórmula que los benedictinos franceses habían traído en 1899.
Nacido en Gualeguaychú el 6 de agosto de 1920, ingresó a la Abadía del Niño Dios en 1933. Pasó unos 30 años en la carpintería y otro tanto en la licorería. Su vida monástica también lo llevó al Monasterio de La Pascua, en Canelones, Uruguay, y al Monasterio de San Benito de Llíu Llíu, en Limache, Chile. Sus restos descansan en el cementerio de la Abadía.
Fotos: Gustavo Cabral, Un Fresco Abrazo de Agua