La advertencia de la Municipalidad por la tormenta del jueves: "No levanten la reja"
360 sumideros, una ciudad en pendiente y una tormenta que descargará mucha agua en poco tiempo: la advertencia del municipio para los vecinos y el pedido que puede evitar un accidente grave.
Neuquén se prepara para un jueves con alerta amarilla por tormentas fuertes, y el municipio ya puso en marcha un operativo preventivo. La recomendación clave para los vecinos: no tocar las rejas de los sumideros cuando el agua empiece a acumularse.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por tormentas para toda la provincia de Neuquén, que regirá entre la mañana y la tarde de este jueves. Se esperan lluvias localmente fuertes, con abundante caída de agua en poco tiempo, ráfagas de viento y granizo ocasional. Los acumulados previstos oscilan entre 10 y 35 milímetros, aunque podrían superarse en algunos sectores.
El pronóstico se da en una semana en la que las precipitaciones ya superaron el promedio anual, lo que llevó a distintas áreas de la Municipalidad de Neuquén a intensificar las tareas de limpieza y mantenimiento del sistema pluvial para evitar anegamientos en los barrios.
El trabajo preventivo y la advertencia sobre las rejas
El subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, explicó que el municipio viene trabajando de manera preventiva desde hace tiempo frente a los fenómenos climáticos intensos, y advirtió que la ciudad deberá prepararse cada vez más para este tipo de eventos.
Las tareas incluyen el mantenimiento y la limpieza de sumideros, pluviales y canales, tanto entubados como a cielo abierto. Neuquén cuenta con 360 sumideros, y mantenerlos despejados es clave para que el agua escurra. Las rejas de los sumideros cumplen una función central: impiden el ingreso de botellas, cartones, plásticos y nailon que pueden obstruir el sistema. Esos residuos suelen llegar desde la basura arrojada desde vehículos, de desechos mal dispuestos en la vía pública o de bolsas que quedan desparramadas cuando se revuelven los cestos.
Haspert detalló que el tipo de tormenta que anticipa el SMN, con mucha agua en poco tiempo, es justamente el que más complica a la ciudad. "Tenemos una ciudad con una inclinación importante desde la barda hacia el río, eso hace que el agua tome mucha velocidad y, cuando cae mucha cantidad de milímetros en poco tiempo, es lo que satura al sistema pluvial de la ciudad", explicó el funcionario.
En ese marco, destacó que las obras de infraestructura que se ejecutan en Neuquén son fundamentales para mejorar el drenaje del agua.
Qué pasa durante la tormenta y qué deben hacer los vecinos
Haspert aclaró que el trabajo no arranca cuando empieza a llover, sino mucho antes. Durante el temporal, los equipos municipales recorren las calles con rastrillos y bolsas para retirar los residuos que se acumulan sobre las rejas y evaluar posibles obstrucciones.
Cuando una cuadra se inunda por completo, de cordón a cordón, lo más probable es que haya un tapón dentro del sistema pluvial. En esos casos, a veces hay que esperar uno o dos días hasta que baje el nivel del agua para poder ingresar a los conductos y retirar lo acumulado, que en general son botellas de plástico.
El funcionario recomendó a los vecinos y vecinas limpiar las canaletas de sus viviendas y sacar los residuos recién el viernes, cuando ya no haya alerta. También advirtió que los pronósticos pueden cambiar por el viento y el desplazamiento de las tormentas hacia otras localidades, aunque insistió en sostener las tareas preventivas.
Por último, hizo un pedido especial para cuando un sumidero deje de captar agua. "No levanten la reja, porque de esa manera ingresan los residuos a ese lugar, hay que hacer otro trabajo para destaparlo y es muy peligroso, se puede caer una persona, un animal o un vehículo, porque si hay mucha agua no lo ves", dijo.
Para el viernes, el SMN no prevé alertas en la región, por lo que la inestabilidad empezaría a ceder hacia el fin de semana.