La advertencia de una diputada por las burlas de un concejal: "No podemos pedirles a los chicos..."
Una diputada salió a repudiar los agravios de un concejal y advirtió que esas burlas desde la política tienen un costo que se paga en las escuelas: la comparación que hizo con el bullying y el ejemplo que reciben los chicos.
La diputada provincial Cecilia Barros (Frente de Todos) salió a repudiar las declaraciones públicas del concejal Diego Figueroa contra el dirigente Pedro Saracho y encendió una alarma que excede la interna: para la legisladora, ese tipo de agravios desde la función pública termina naturalizando la violencia verbal y el bullying.
El pronunciamiento fue formal. A través de un comunicado oficial, Barros no solo cuestionó los agravios del edil sino que apeló a sostener la convivencia democrática y a discutir ideas sin caer en la descalificación personal.
El rol de los representantes y el ejemplo que baja
La diputada puso el acento en el lugar institucional que ocupan los políticos y en cómo sus discursos repercuten en la sociedad. En ese marco, marcó una frontera: se puede pensar distinto y defender proyectos opuestos, pero eso no habilita la humillación.
“Podemos tener miradas distintas, defender proyectos políticos opuestos y discutir con firmeza, pero nunca debemos confundir el debate con la humillación ni la libertad de expresión con la descalificación personal”, remarcó Barros en su pronunciamiento.
De la política al aula: la comparación que planteó
La legisladora fue más allá del episodio puntual y vinculó las agresiones en el ámbito político con el acoso y la violencia verbal que se dan en la comunidad. Su advertencia apuntó al ejemplo que se transmite desde la función pública.
“No podemos pedirles a nuestros niños, niñas y jóvenes que construyan vínculos basados en el respeto y la empatía si desde los espacios de representación pública naturalizamos la burla, la humillación y el desprecio hacia quienes piensan diferente”, sostuvo.
Argumentos, no descalificaciones
En la misma línea, Barros insistió en que los desacuerdos políticos deben dirimirse con argumentos y defendió el derecho a manifestarse pacíficamente como un pilar de la democracia.
“No podemos combatir la violencia y el bullying en nuestras escuelas mientras toleramos que la descalificación y la burla se conviertan en formas habituales del debate público”, concluyó la legisladora provincial.