La AFA suspendió a dos futbolistas por el escándalo en la Supercopa, pero el expediente apunta a los dirigentes
Dos futbolistas quedaron en la mira del Tribunal de Disciplina por el cierre caliente de la Supercopa en Santiago del Estero. Pero el informe arbitral también apuntó contra tres dirigentes de Estudiantes: qué dice el expediente que recién empieza.
El Tribunal de Disciplina de la AFA avanzó contra dos futbolistas por los incidentes que marcaron el cierre de la final de la Supercopa Internacional, disputada en el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero. Los apuntados son Fabricio Iacovich, de Estudiantes de La Plata, y Agustín Sández, de Rosario Central.
La medida llegó con carácter provisorio: ambos quedaron suspendidos y tendrán cinco días para presentar su defensa. El mismo plazo rige para cada uno de los clubes, que también deberán responder ante el organismo disciplinario.
La decisión se comunicó a través del boletín oficial del Tribunal y se apoya en los artículos 47 y 48 del Código Disciplinario de la AFA.
Los dos expulsados de la final
Iacovich y Sández fueron los únicos futbolistas que el árbitro Darío Herrera echó durante el tumultuoso desenlace del partido. Todo se desató después del tercer gol de Rosario Central, que selló el 3-1 sobre Estudiantes y encendió una serie de enfrentamientos entre integrantes de los dos planteles.
Los cruces primero se dieron dentro del campo y luego se corrieron hacia el túnel que conecta con los vestuarios del estadio santiagueño.
El pedido al delegado y la sombra sobre la dirigencia
El Tribunal también le pidió al delegado de la Liga Profesional de Fútbol que informe si presenció o recibió alguna denuncia por los hechos que, según el propio Herrera consignó en su informe, ocurrieron en la zona de vestuarios.
Ese mismo informe mencionó a integrantes de la dirigencia de Estudiantes. El árbitro señaló a Juan Sebastián Verón, presidente del club; Marcos Angeleri, secretario deportivo; y Pascual Caiella, vicepresidente, por presuntos insultos y amenazas hacia la terna arbitral.
La final deja así un expediente disciplinario abierto, que podría sumar nuevas medidas a partir de las defensas de los futbolistas y de los informes que reciba el Tribunal sobre lo ocurrido después del partido.