La Agrotécnica de Eldorado, contra las cuerdas: sin fondos y con la educación en vilo
¿Cómo sigue funcionando una escuela sin fondos? La Agrotécnica de Eldorado depende de bonos y ventas para no cerrar. Los detalles que preocupan a toda la comunidad educativa.
La Escuela Agrotécnica de Eldorado, la única de nivel medio que depende de la UNaM, enfrenta una crisis que amenaza su funcionamiento diario. Su directora, Noelia Rivaldi, denunció que la falta de recursos impide sostener las actividades y pone en riesgo el futuro de decenas de estudiantes.
Con 66 años de historia y un predio de 100 hectáreas, la institución fue pionera en la educación agropecuaria de Misiones. Hoy, sin embargo, sus aulas y talleres dependen de la venta de pollos, bonos de colaboración y té bingos para seguir en pie.
¿Qué pasa con los fondos nacionales?
El problema se agravó con la suspensión de las partidas de la Ley de Educación Técnico Profesional, que destinaba el 0,2% de los ingresos corrientes del sector público a estas escuelas. Rivaldi explicó que ese aporte ni siquiera fue contemplado en el nuevo presupuesto nacional, dejando a las instituciones sin previsibilidad.
Además, la escuela recibe sus fondos a través de la UNaM, y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario complica aún más la situación. “Hay una orden judicial para que el Ejecutivo cumpla con esa ley, pero no hemos tenido respuestas”, señaló la directora en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Equipos obsoletos y espacios que se caen
La falta de dinero golpea directo a la formación de los futuros técnicos. Los planes de mejora del INET habían permitido renovar tractores y equipar la sala de elaboración agroindustrial, la más grande del norte misionero. “Hoy el escenario es desalentador para pensar cómo sostener estos espacios”, admitió Rivaldi.
La institución necesita actualizar su sala de informática, incorporar nuevas razas bovinas y porcinas, y mantener las maquinarias. Sin financiamiento, esas inversiones quedan en el papel.
La residencia estudiantil, un servicio en la cuerda floja
Ochenta jóvenes de distintos puntos de la provincia viven de lunes a viernes en la residencia de la escuela, pagando una cuota de cooperadora de 40 mil pesos. “Si se toma una decisión sobre estos servicios sociales y las becas, estaríamos perjudicando el futuro de muchos estudiantes”, alertó Rivaldi.
La directora comparó la situación con gestiones anteriores: “En otros momentos no mandaban todo el dinero, pero no eliminaban una ley. Hoy esto no está en agenda”.
A pesar del panorama, la Agrotécnica sigue apostando a la calidad: busca certificar la norma ISO 9001 y celebra que un egresado de Montecarlo estudia en Brasil con doble titulación. Mientras tanto, la comunidad educativa resiste con actividades autogestivas para no apagar las luces.