La alianza antiperonista arrancó en La Pampa: el tironeo por una vice que nadie quiere aceptar
Tres partidos, una misma mesa y un nombre que todos quieren de vice pero que ella rechaza de plano. La frase con la que Mac Allister responde cada vez que se lo proponen deja a los estrategas sin plan B.
Los representantes de la UCR, el Pro y La Libertad Avanza se sentaron por primera vez a conversar de cara a un frente opositor al PJ en La Pampa. Fue un encuentro protocolar, casi un primer tanteo para medirse, pero alcanzó para que cada sector empiece a mostrar sus cartas mientras esperan el calendario electoral que ordenará el tablero provincial.
La foto del encuentro dejó tres posturas bien distintas. El vocero presidencial Adrián Ravier se mostró ansioso por instalarse como el elegido de Javier Milei. Del lado radical, el estratega Poli Altolaguirre se encargó de bajarle el tono a los nombres para no quemar etapas. Y en el Pro eligieron el perfil más ambiguo: presentarse como la ficha que puede inclinar la balanza hacia Berhongaray o hacia Ravier, aunque sin resignar juego propio.
El guiño de Milei que encendió las alarmas
En la semana, el presidente deslizó que La Pampa podría pintarse de violeta y que en el gobierno provincial tienen al vocero Ravier. Los libertarios lo difundieron en redes casi como una bendición de candidatura a gobernador. Desde el radicalismo y el macrismo lo relativizaron: la mención no fue del todo clara y Milei, recordaron, tiene arrebatos y puede cambiar de opinión en cualquier momento.
Pero el comentario hizo ruido. Para algunos, y como pretende Ravier, el candidato lo pondría a dedo el propio presidente. Incluso podría darse una doble jugada: postular a gobernador y a senador si logra eliminar las PASO y la elección provincial queda pegada a la nacional.
Desde la UCR responden con una frase que funciona como consigna: “el candidato de La Pampa se elegirá en La Pampa”. Lo dicen con convicción, aunque la expresión oscila entre la posibilidad real y el deseo. Las presiones del principal partido opositor existen, pero hay fuerzas que juegan más allá de las fronteras pampeanas.
Fortalezas y grietas de cada socio
A la hora de imponer un nombre, cada sector llega con lo suyo. La UCR tiene el mayor despliegue territorial y, a la vez, es la que más arriesga: 28 intendentes que en su mayoría buscarán la reelección. Ravier es un hombre solo, con Milei como padrino político y la chance de una reelección presidencial como principal fortaleza, acompañado apenas por partidos chicos y asesorado por figuras como Juan Carlos Tierno.
El Pro aparece como el eslabón más débil de los tres, pero conviene no subestimarlo. Su peso es estratégico: según dónde se incline, puede definir quién encabeza la fórmula, si el radical Martín Berhongaray o el libertario Ravier. De ahí el tironeo que ambos ejercen sobre Marita Mac Allister para que acepte ser vicegobernadora. Ya lo intentaron antes y lo vuelven a intentar ahora.
Mac Allister desestima la propuesta con una definición tajante: “Yo juego a todo o nada”, responde apenas le insinúan la posibilidad. Y se muestra como la única precandidata a gobernadora que hasta ahora manifestó abiertamente que quiere serlo: camina la provincia sin ocultarlo.
La hipótesis que inquieta a los radicales
Alrededor de Marita sobrevuela otra chance que desvela a los estrategas de la UCR: ¿y si un acuerdo nacional entre Milei y Mauricio Macri termina definiendo que en La Pampa la postulante sea Mac Allister con respaldo de La Libertad Avanza? Es apenas una hipótesis, nada concreto, pero posibilidad al fin.
Lo único que los tres sectores ya dieron por sentado es que habrá un frente antiperonista sí o sí en la provincia. Falta saber quién será el proclamado y cómo se repartirán los demás lugares. Las negociaciones de cierre prometen un espectáculo sin ahorro de sangre, sudor y lágrimas entre aliados. Por ahora, mantienen la compostura, se convidan mate y se pasan las facturas.