La amenaza iraní que podría paralizar el mundo y disparar el precio de la nafta
Una advertencia de la Guardia Revolucionaria iraní promete incendiar cualquier barco en un paso clave. ¿Qué significa el cierre del estrecho de Ormuz para el precio del petróleo y la economía mundial? Los detalles de la amenaza que tiene en vilo los mercados globales.
Una amenaza directa desde Teherán pone en vilo la economía global. El comandante de la Guardia Revolucionaria iraní anunció el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, prometiendo incendiar cualquier barco que intente cruzarlo. Esta decisión, en medio de la guerra, podría desatar una crisis energética sin precedentes y hacer que el precio del petróleo se dispare a niveles históricos, impactando en todos los mercados.
Conocido en árabe como Bab as-Salam o “Puerta de la Paz”, el estrecho de Ormuz se ha convertido en el epicentro de una escalada bélica entre Irán y la coalición de Israel y Estados Unidos. Su importancia es vital: por este angosto paso marítimo circula más del 20% del tráfico petrolero y gasífero mundial.
Diariamente, un promedio de 13 buques transportan unos 19 millones de barriles de crudo provenientes de gigantes productores como Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Bahréin, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos. La dependencia de Qatar es casi total.
La advertencia que heló la sangre
Tras tres días de conflicto, el general Sardar Jabbari, comandante de la Guardia Revolucionaria, lanzó un ultimátum por el canal de Telegram del cuerpo de elite. “Incendiaremos cualquier barco que intente pasar por el estrecho de Ormuz”, declaró.
Su advertencia fue más allá: “También atacaremos los oleoductos y no permitiremos que salga ni una sola gota de petróleo de la región. El precio del petróleo alcanzará los 200 dólares en los próximos días”.
Esta no sería la primera vez que buques petroleros son blanco en la región. Grupos proxy aliados a Irán, como los rebeldes hutíes en Yemen, ya han atacado cargueros en el Mar Rojo a fines de 2023, paralizando parcialmente el comercio en solidaridad con Gaza.
¿Dónde está esta bomba de tiempo geopolítica?
El estrecho de Ormuz se ubica entre el Golfo de Omán y el Golfo Pérsico. Separa la costa norte de Irán de la península omaní de Musandam, en el sur. La distancia entre ambos territorios es de apenas 45 kilómetros, un cuello de botella perfecto para estrangular el flujo energético global.
Sin embargo, la medida es extrema incluso para Teherán, ya que por ese mismo paso transita gran parte de sus propias exportaciones, lo que tendría profundas implicaciones internas. Además, afectaría directamente a China, el principal beneficiario de las exportaciones energéticas iraníes y una nación con gran influencia en el gobierno de los ayatollah.
El mercado petrolero entra en pánico
La reacción en los mercados fue inmediata y violenta. El petróleo Brent para entrega en mayo escaló este lunes, situándose en 77,74 dólares por barril al cierre en el Mercado de Futuros de Londres, con un avance de 4,87 dólares respecto al cierre del viernes anterior.
El crudo alcanzó su nivel más alto en ocho meses, llegando a superar brevemente los 80 dólares, ante el temor de una escasez de suministro. Los analistas son pesimistas: si el cierre del estrecho se prolonga, los precios podrían alcanzar hasta los 100 dólares por barril en el peor escenario.
La crisis no se limita al petróleo. Los precios del gas natural también se dispararon cerca de un 45% después de que Qatar, en respuesta a ataques con drones iraníes, cerrase la mayor refinería de gas natural licuado del mundo, afectando al 20% de la producción global.
La tensión en Oriente Medio ha encendido todas las alarmas. Con el control del estrecho de Ormuz en juego, el mundo observa cómo una decisión en Teherán podría desencadenar una tormenta económica perfecta cuyas consecuencias se sentirían en cada estación de servicio y en cada factura de energía del planeta.