La amenaza que se esconde en las redes: más de 50 estudiantes identificados en un fenómeno que preocupa a las autoridades
Las autoridades confirmaron decenas de allanamientos e identificaron a medio centenar de estudiantes. ¿Qué se esconde detrás de estas amenazas que se propagan como un virus digital? Los detalles que pocos conocen.
El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, confirmó que ya se realizaron entre 25 y 30 allanamientos y se identificaron a 50 estudiantes en medio de una ola de amenazas de tiroteos en escuelas. El funcionario aseguró que la Provincia está “más ocupada que preocupada” y detalló la complejidad de un fenómeno global impulsado por las redes sociales.
En declaraciones a C5N, Alonso explicó que se trata de un “efecto contagio” que se replica tras hechos violentos ocurridos en otros países. “Esto impacta mucho en redes y se caracteriza por una imitación. No es solo en Argentina, es un fenómeno mundial”, sostuvo.
El ministro señaló que muchas de estas amenazas buscan principalmente viralización y notoriedad pública, en una lógica similar a las amenazas de bomba en escuelas de años atrás. Sin embargo, advirtió que el escenario actual es más complejo.
¿Qué hay detrás de estas comunidades digitales?
Alonso reveló que en algunos casos aparecen comunidades digitales vinculadas al “true crime”, donde jóvenes analizan y hasta glorifican ataques escolares como el ocurrido en la Masacre de Columbine. “No hay una ideología política. Lo que buscan es contemplar la violencia en sí misma”, explicó.
“Consumen videos muy sangrientos y, en algunos casos, empiezan a planificar situaciones a largo plazo, incluso durante uno o dos años”, agregó el funcionario, destacando la peligrosidad de este tipo de contenidos.
¿Cómo actúan las autoridades ante una amenaza?
El ministro detalló el protocolo de actuación: cuando se detecta una amenaza con identidad digital concreta, se activa la intervención judicial. Esto incluye allanamientos, secuestro de dispositivos electrónicos y verificación de acceso a armas.
“Si hay acceso a un arma, el riesgo aumenta considerablemente”, remarcó Alonso, haciendo un llamado a las familias para que extremen los cuidados y controlen el acceso a armas en los hogares.
¿Qué perfiles tienen los jóvenes involucrados?
Alonso reconoció que en algunos casos los jóvenes atraviesan problemas de salud mental o contextos familiares complejos, lo que requiere un abordaje más amplio que solo el aspecto de seguridad.
También reveló un dato alarmante: se detectaron vínculos entre estudiantes de distintas provincias, conectados a través de redes y aplicaciones de mensajería. Incluso mencionó un caso específico donde un joven bonaerense estaba en contacto con otro involucrado en el tiroteo de Santa Fe donde murió un alumno.
¿Pueden las autoridades identificar a los responsables?
“Cuando dejan el anonimato y buscan visibilidad, podemos identificarlos. Tenemos la tecnología para llegar a la persona detrás del usuario”, afirmó Alonso con contundencia.
El ministro hizo un llamado a la responsabilidad compartida: pidió a las familias, a los medios y también al Gobierno nacional que actúen con conciencia. En ese sentido, cuestionó medidas que -según dijo- “alientan el uso de armas” y reclamó retomar políticas de desarme.
“Necesitamos generar conciencia. Hubo programas que dieron buenos resultados y deberían volver a implementarse”, sostuvo Alonso.
Desde el ámbito educativo, crece la preocupación por el impacto de estas comunidades digitales violentas en estudiantes. Gremios docentes ya plantearon la necesidad de reforzar medidas preventivas ante un fenómeno que combina amenazas que buscan visibilidad con otros casos que encienden alarmas por posibles riesgos reales.