La amenazaron en el recreo y después cinco compañeras la rodearon en el patio
La amenazaron en un recreo, la rodearon en el patio y la golpiza quedó filmada. Lo que la escuela respondió cuando la madre fue a buscarla.
Una estudiante de primer año del CPEM 6 de Cutral Co terminó con ocho hematomas y los anteojos rotos tras ser agredida por cinco alumnas de segundo año dentro del establecimiento. La madre de la adolescente, que tiene autismo, radicó la denuncia y cuestionó la respuesta de la institución.
El episodio ocurrió el jueves 5 de noviembre y, según el relato de Marina al medio local Fuego 24, no había una relación previa entre su hija y las agresoras. Sin embargo, antes del ataque las estudiantes la habían amenazado durante un recreo con golpearla a la salida de clases.
Insultos, una caída y una golpiza
De acuerdo con la madre, la secuencia empezó con insultos de una alumna de segundo año. La situación fue escalando hasta que la adolescente se sentó en un banco del patio y una de las estudiantes la tiró al piso y comenzó a pegarle.
Otras alumnas se sumaron: dos la golpearon a ella y las restantes sujetaron a una compañera que intentaba defenderla. En total, fueron cinco las estudiantes involucradas en el ataque.
Lo que más preocupó a la familia es que todo ocurrió a la vista de otros alumnos. Según Marina, el personal de seguridad observó la escena pero dijo que no podía intervenir y dio aviso a una inspectora. Mientras tanto, otros estudiantes miraron e incluso filmaron la agresión con sus celulares.
Cuando la madre llegó a la escuela, encontró a su hija llorando. Además de los golpes, la adolescente tenía los anteojos rotos. Marina cuestionó la respuesta de la institución: contó que después de labrar un acta le indicaron que se la llevara a su casa porque no podían derivarla a un centro médico.
La denuncia y la constatación de las lesiones
La madre explicó que su hija tiene autismo y que, tras retirarla del establecimiento, se comunicó con su psicopedagoga para consultar cómo proceder. La profesional le recomendó hacer la denuncia policial y luego llevar a la adolescente a una consulta con su pediatra.
La presentación se realizó en una dependencia policial ubicada en la intersección de San Martín y Rojas, donde le informaron que las actuaciones serían derivadas a la Fiscalía. Al día siguiente, el pediatra examinó a la adolescente y constató ocho hematomas en distintas partes del cuerpo, según detalló la madre.
La mujer también tomó fotografías de las lesiones y manifestó que espera que la Justicia solicite los estudios correspondientes.
Desde la escuela se comunicaron con ella para informarle que podían gestionar, a través del seguro escolar y con autorización de Educación, el reconocimiento del costo de los anteojos dañados. Para eso, le solicitaron las fotografías y un presupuesto.
El regreso a clases y el temor por el video
Más allá de las consecuencias físicas, Marina manifestó su preocupación por lo que pueda ocurrir cuando su hija vuelva a la escuela tras el fin de semana largo y tenga que compartir nuevamente el espacio con las alumnas involucradas. Según contó, pidió reunirse con la madre de una de las estudiantes señaladas y desde el establecimiento le indicaron que el encuentro podría realizarse el martes.
La mujer aseguró que todavía no tiene certezas sobre qué medidas tomará la institución para acompañar y proteger a su hija. También anticipó que continuará con las actuaciones: además de seguir el avance de la denuncia en Fiscalía, tiene previsto acudir a la Defensoría de los Derechos del Niño y realizar las presentaciones que considere necesarias ante las autoridades educativas.
Otro de los motivos de preocupación es la posible circulación de un video de la agresión. Marina contó que su hija sabe que existe una filmación del episodio, aunque hasta el momento no la había visto. La madre expresó su temor por la difusión de esas imágenes y por el impacto que podrían tener en la adolescente.