La angustiante noche de una mujer perdida en el Cerro 21: el rescate que casi termina en tragedia
Una mujer se perdió en el Cerro 21 de Esquel y fue rescatada por Gendarmería. ¿Qué pasó durante las horas de búsqueda?
Una mujer vivió momentos de terror al extraviarse en el Cerro 21 de Esquel, y debió ser rescatada por el Grupo de Alta Montaña de Gendarmería Nacional. El operativo, que demandó varias horas, incluyó temperaturas bajo cero y vientos desfavorables.
Todo comenzó el jueves 16, alrededor de las 19:45, cuando la Guardia de Prevención del Grupo Especializado en Alta Montaña del Escuadrón 36 Esquel, ubicada en el Centro de Actividades de Montaña La Hoya, recibió un llamado de la operadora del Centro de Comando, Monitoreo y Control de Esquel. Se alertaba sobre una mujer perdida en las inmediaciones del Cerro 21, también conocido como Calfú Mahuida.
¿Cómo se desarrolló la búsqueda?
A las 20 horas, los efectivos iniciaron el ascenso pedestre por la cara noroeste del cerro, dirigiéndose al sector denominado Los Corrales. Tras recorrer unos tres kilómetros en condiciones adversas —viento intenso y temperaturas bajo cero—, lograron llegar al Cerro Virgen-Ventana. Fue allí, a las 21:50, cuando divisaron las señales de una linterna frontal en uno de los filos de la montaña: era la víctima.
Según relató la mujer, se desorientó por la neblina y la neviza reinante, lo que le impidió continuar el descenso. Entró en un estado de shock y bloqueo emocional, según los rescatistas.
¿Qué pasó después del hallazgo?
Al tomar contacto con ella, los gendarmes realizaron maniobras de estabilización, evaluaron posibles lesiones y controlaron sus signos vitales. La mujer, oriunda de Esquel, había sido quien solicitó auxilio al Centro de Comando. Una vez estabilizada y contenida, comenzaron el descenso hasta la Estación Meteorológica, donde la evacuaron en un cuatriciclo 4x4 hasta la Guardia de Prevención del Grupo La Hoya.
Allí, tras un nuevo chequeo, la víctima manifestó que “se encuentra en buen estado y no desea concurrir a un centro médico”. Le ofrecieron una infusión caliente y la asistieron para cambiarse de indumentaria y calzado, que estaban mojados por la exposición. Finalmente, fue acompañada hasta su domicilio en un vehículo de la fuerza, quedando al resguardo de sus familiares.